6 de enero de 2016

Diario de Viaje: Escocia en coche - Isla de May y The Borders

Nuestro viaje por Escocia en coche estaba a punto de llegar a Edimburgo, pensando que el país no podía sorprendernos más aun nos dejó con la boca abierta por sus paisajes y su historia. May, una reserva natural de aves, el "Reino de Fife" y los Borders. El corazón de Escocia, menos visitado que otras zonas del país, merece ser conocido en profundidad por el viajero.Isla de May

DÍA 10

El día comenzaba con un contundente desayuno escocés, al que echaríamos de menos cuando volviéramos a nuestra rutina en España.
La primera parada del día sería en Crail, un pintoresco pueblo con un pequeño puerto rodeado de bellas casas de época.

Crail - Escocia
Aquí pasamos un buen rato ensimismados contemplando el faenar de los pescadores que regresaban con cajas repletas de centollos y langostas.

 Pescadores en Crail
Al sur está Anstruther, desde donde salen los barcos a la Isla de May, que sería nuestro destino para aquella mañana. Nuestro reto, contemplar las grandes colonias de aves marinas que allí anidan y en especial a los simpáticos puffin o frailecillos.
Es imprescindible reservar, pues no es fácil conseguir subir al barco ya que las plazas son limitadas. Además, en necesario consultar la web para saber a qué hora parte el ferry de ese día y si hay navegación. Podéis encontrar toda la información en su página web Anstruther Pleasure Cruises.
La mañana consiste en una hora de navegación, tres horas en la isla de May y otra hora para regresar al puerto. El precio actual es £25.
La isla es una escollera donde habitan grandes colonias de aves, ciudades enteras de nidos en las paredes verticales que caen al mar.
Tras una pequeña explicación al desembarcar, salimos a explorar la isla.

Barco a May Island 
Es importante no salirse de los caminos marcados para no pisar los nidos de algunas especies que anidan entre la hierba, de hecho, pasamos bastante cerca de algunos patos y gaviotas que nos gritaban para que nos alejáramos.
Con el mapa en la mano, nos acercamos hasta todos los puntos que nos daba tiempo y desde lo alto fuimos testigos de la vida salvaje de cormoranes, petreles, alcas… y las estrellas del show: los frailecillos.

Isla de May 
Pequeños y de cara simpática poseen un vuelo característico y pudimos contemplar muchos ejemplares tomando el sol en las rocas (en las zonas más altas)...
Frailecillos - Isla de May 
...o volando de un lado para otro.
Frailecillos - Isla de May 
Se nos pasó el tiempo volando, nunca mejor dicho y nos deleitamos con un espectáculo para todos los sentidos, pues no solo son las vistas lo que nos dejaba boquiabiertos, sino los sonidos que los animales producían a nuestro alrededor y su penetrante olor.
Colonia de aves - Isla de May
A las 14:30 el barco sale hacia el puerto y de camino hacia el embarcadero unos charranes árticos nos sorprendieron volando hacia nosotros y golpeándonos la cabeza, por lo que tuvimos que correr y alejarnos de ahí. Solo defendían sus nidos.
De nuevo en tierra, decidimos hacer una parada en Troywood y visitar un búnker secreto que estuvo 40 años oculto a la sociedad, escondido debajo de una apacible granja. Fue en los 90 cuando salió a la luz y se abrió al público, aunque todavía hay zonas de acceso reservado. La entrada son £11 y £2 por la audioguía.
El fin de este búnker era servir de refugio al gobierno en caso de ataque nuclear durante la guerra fría. Es una visita interesante y muy curiosa, pues a veces parecía que nos introducíamos en una película de espías de los años 60.
Troywood - búnker 
La cena de hoy la tomaremos en un fish and chips muy premiado y reconocido, el Anstruther Fish Bar que es fácilmente reconocible por las colas que hay a sus puertas, tanto para cenar allí como para comprar comida para llevar. Pero si os apetece probar este típico plato, es un buen lugar para hacerlo. Dos platos de pescado con patatas fritas, cervezas, cafés y un helado nos salieron por £23,65. A pesar de las colas, la atención es rápida y enseguida nos dieron mesa para dos.

Anstruther Fish Bar

DÍA 11

Dejábamos Kingsbars dirección Dunfermline, cuna de reyes escoceses que hoy alberga los restos de una abadía donde reposan reyes y reinas, entre ellos el cuerpo de Robert I Bruce. Y matizo que es el cuerpo, pues falta el corazón que está en la Abadía de Melrose que visitaríamos al día siguiente.
La entrada a la abadía de Dunfermline, ahora iglesia parroquial, es gratis y mientras la visitábamos se nos acerca un amable señor que nos da una extensa explicación a los pies de la tumba de Robert Bruce, lamentablemente, apenas alcancé a entenderle mucho.
Dunfermline - Escocia
Tumba de Robert I Bruce
  
 Junto a la abadía, están los restos del refectorio y  del Royal Palace, al que se accede con la Explorer, pero no entramos porque no queríamos consumir un día de la tarjeta (aquí os explicábamos el funcionamiento).
Otra visita interesante es el pintoresco pueblo de Culross, un conjunto de casas restauradas con el aspecto que tuvieron  en su época de esplendor, gracias  a la labor del National Trust. La arquitectura del pueblo es de influencia holandesa, como el Town House del s. XVII y su torre del reloj.
Culross - Escocia 
Paseando por las empinadas calles, llegamos al Palace y al Study (ambas visitas con pago de entrada) y una cuesta nos llevó hasta las ruinas de Culross Abbey de la orden cisterciense. Lugar que visitamos en soledad.
Abadía de Culross 

Antes de llegar a Edimburgo visitaríamos dos lugares de los alrededores de la ciudad: las Petlands Hills y la Rosslyn Chapel.
Las Petlands son unas colinas al sur de Edimbrugo, con unas preciosas vistas de la ciudad, caballos, vacas y ovejas y pastando. Su hierba es de un verde tan brillante que nos sorprendió.
Desde el parking sale un camino que lleva hacia las mejores vistas. Cuando ya llevábamos un rato caminando y subiendo, aprovechando para hacer fotos a las típicas vacas peludas, nos encontramos de frente con una enorme que nos miraba atentamente, aunque no sabíamos si con ojos amistosos o no, pues su flequillo los tapa completamente.
 
Tras unos momentos tensos, decidimos saltar una valla para esquivar al animalito y continuar la marcha.
Las vistas son preciosas desde aquí, aun así tuvimos que volver porque el día se estaba nublando y amenazaba con lluvias.
Petlands Hills - Edimburgo 
Pero aún tuvimos tiempo de ver las pistas de esquí (sin nieve) donde muchos chicos se estaban deslizando.
Salimos hacia Rosslyn para intentar llegar a la visita guiada de las 15 horas. Con la entrada por 9 libras nos dieron una audioguía así que no tuvimos que esperar y nos adentramos en esta joya donde Dan Brown localizó algunas escenas del Código Da Vinci.
Rosslyn Chapel - Escocia 
La capilla está profusamente decorada con escenas bíblicas, caballeros, motivos florales y jugamos a descubrir sus secretos: hombres verdes, mazorcas de maíz antes del descubrimiento de América, un ángel tocando la gaita….
Rosslyn Chapel - Detalle
Gárgolas - Rosslyn Chapel

Es un placer poder perder aquí el tiempo, demorarse y recrearse en esta maravilla del gótico.

DÍA 12

Nuestro último día con coche de alquiler lo dedicamos a recorrer los Borders y llegar hasta el muro de Adriano visitando por el camino un par de abadías.
La primera es la Abadía Cisterciense de Melrose (entrada con la Explorer incluida audioguía).
Fue una de las más ricas de Escocia, aunque ahora solo queden unas ruinas bien conservadas, sobre todo el coro, el ábside y parte del claustro.
Abadía Melrose 
Buscamos el corazón de Robert I Bruce, del que se cuenta, está oculto en la sala capitular, aunque no se ha podido demostrar que pertenezca al rey pues no hay muestras de ADN.

Abadía Melrose 
Aquí, si se busca atentamente, podremos encontrar la gárgola de un cerdo tocando la gaita.
Abadía Melrose 
Con la entrada a la abadía se puede visitar un museo.
Camino a Jedburgh, paramos en Scott’s View, un punto desde donde se obtienen impresionantes vistas y que se le conoce así por el vínculo del famoso escritor escocés Walter Scott con The Borders, que quedó enamorado de la zona.
Scott's View 
El casco histórico de Jedburgh se conserva bien, pero lo que atrae más la atención de los viajeros es su imponente abadía agustiniana, o más bien, sus ruinas. Se accede con la Explorer y disponen de audioguía incluida.
Abadía de Jedburgh 
 Abadía de Jedburgh
Nuestro camino iba directo al sur, de hecho, viajamos hasta Inglaterra para visitar el Muro de Adriano.
Se pagan 4 libras de parking pero, este pago, sirve para todos los puntos de interés del muro. Nuestra primera parada fue Housetead Roman Fort. Después fuimos hasta Steel Rigg desde donde el famoso muro se ve bastante bien. La gente lo hace caminando y el paseo sería precioso, pero comenzó a llover y no pudimos hacer la ruta completa. A nuestro alrededor las ovejas pastaban apaciblemente en las verdes praderas de este paisaje idílico.
Muro de Adriano 
El último punto donde aparcamos es Cawfield Quarry, la lluvia nos dio una tregua y pudimos disfrutar de la visita.
Pusimos regreso a casa, a Edimburgo y durante todo el camino llovió fuertemente lo que resultó incómodo y agotador.
Tocaba devolver el coche. Estábamos tranquilos porque llevábamos el seguro a todo riesgo que contratamos en la oficina del aeropuerto, a última hora. Cuando nos revisaron el coche, nos dijeron que llevábamos la llanta de una de las ruedas delanteras golpeadas. Entonces recordamos que pudo ser en un golpe que sentimos en el camino a Oban. Realizamos el parte y nos cobraron 25 libras de más por gastos administrativos.
Insistimos en lo que os contamos al principio de nuestro relato. Quedamos muy descontentos con AVIS en Escocia porque el presupuesto se disparó al contratar el seguro en la oficina del aeropuerto (ya que el precio del seguro incrementaba otros conceptos y esto no nos lo explicaron, dándonos simplemente el precio del seguro) y porque además, pagando mucho por un seguro a todo riesgo, tuvimos que abonar 25 libras de más para cubrir otros gastos. En otros países no hemos tenido ningún problema con AVIS y es una compañía que da buen servicio pero, en esta ocasión, no es la compañía que recomendamos.
Así pusimos fin a nuestra ruta por el país, el resto de los días disfrutaríamos de Edimburgo, de su bulliciosa animación y de los misterios que la envuelven.




TODAS LAS ETAPAS DEL VIAJE


- Stirling y Oban
- Isla de Skye y Tuloch Castle
Islas Orcadas y Lago Ness
- De Elgin a St. Andrews
- Dónde dormir en Escocia

8 comentarios:

  1. Puffins!!! Que bonicos!!
    Ojalá pueda verlos algún día! En Irlanda vamos fuera de época :(

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    1. Algún día podrás verlos, seguro. Son taaaaaaaaaaan monos ^_^

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  2. No puedo creer que fuera tan facil ver esos Puffins. Voy a tener que practicar con eso de la fotografia de aves. Saludos a todos Monica.

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    1. Muy fácil, Eduardo Rodríguez, ya sabes que nosotros no llevamos equipos fotográficos. Nuestra compacta fue más que suficiente porque había muchísimos puffins volando a nuestro alrededor.
      Una maravilla.
      Un abrazo fuerte

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  3. Ays qué bonitos los frailecillos!! Los paisajes de esta entrada me parecen preciosos pero sobre todo me han cautivado las dos abadías en ruinas, no sé que tienen los monasterios y abadías abandonadas que me fascinan tanto, preciosas. Ya llegáis a Edimburgo, estaré pendiente, lo hemos visitado este año y nos ha encantado. Un saludito :)

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    1. Si de algo anda sobrado Escocia es de abadías y monasterios en ruinas, que junto con el verde de sus paisajes hacen una estampa preciosa.
      Un abrazo, Caliope

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  4. Una pasada los frailecillos! nosotros los pudimos ver en las Sept Îles, en la Bretaña, son preciosos, y lo bien que se dejan fotografiar ^^ Majestuosa también la Tumba de Robert I Bruce 👏👏

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    1. Los frailecillos cuando están tomando el sol son muy fáciles de fotografíar y además son muy fotogénicos.
      Gracias por el comentario

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