Consejos para un viaje a Madagascar

Una isla a medio camino entre Asia y África, con flora y fauna únicos en el mundo. Madagascar, en medio del índico es un país sensual y sugerente que atrapa al viajero con sus aromas, sus sabores  y sus paisajes insólitos.

 

Todas las notas de nuestro viaje, consejos, visitas, excursiones, cómo moverse y experiencias gastronómicas de nuestro viaje por Madagascar.

Preparativos de viaje

Viajar a Madagascar
Madagascar era un lugar que año tras año sonaba en nuestra lista de destinos pero que por un motivo u otro siempre perdía en favor de algún otro país. Bien no teníamos días suficientes, no era la época adecuada o los vuelos eran demasiado caros para poder afrontar este viaje.
Pero este año las excusas habían desaparecido y habíamos juntado un buen puñado de días cuando terminaba la época de lluvias y los billetes de avión eran “relativamente” asumibles.
Así, que empezamos a definir este viaje, del que hay poca información, e intentamos ajustar nuestras visitas a los días con los que contábamos.

 

Desplazamientos

La primera decisión importante a tomar era cómo íbamos a desplazarnos.
Para los desplazamientos largos teníamos la opción del avión. Pero habíamos leído que Air Madagascar se caracteriza por una gran impuntualidad y por anular algunos de sus vuelos. Así que esta opción fue desechada pronto.
Lo haríamos en coche particular con conductor, pero ¿para los trayectos más cortos?
Algunos diarios que consultábamos lo hacían en transporte público, en los denominados Taxi Brousse, es económico pero los viajes son largos y tediosos, nos haría perder mucho tiempo.
Los taxi brousse van abarrotados y hacen muchas paradas

Así que volvimos a la idea de coche con conductor y definimos a partir de ahí el itinerario más asequible para realizar en los 17 días que estaríamos en el país.
En los foros de viaje en español, el conductor más nombrado y con buenas referencias era Olivier. Pedimos un par de presupuestos y, aunque él era un poco más caro, decidimos contratar sus servicios. Todos nos daban un precio por día, incluyendo los gastos de conductor y la gasolina siempre se paga a parte.
El combustible será uno de los gastos más importantes del viaje, pues el precio por litro es muy elevado y las distancias a recorrer muy largas.
Estuvimos en contacto con Olivier por correo y desde el primer momento dio señales de seriedad, pues respondía a todas nuestras dudas bastante rápido. Con él acordamos el itinerario, lo modelamos a nuestro gusto. Nos comentó que no sería él quien nos acompañaría sino Hery, uno de sus conductores.

Olivier habla muy bien español y Hery está aprendiendo y la comunicación con él fue muy fluida. De hecho no necesitamos apenas utilizar el inglés o el francés pues aprende el idioma muy rápido.
En Madagascar las carreteras son muy malas, lo que  hace que los desplazamientos sean lentos y agotadores.  Durante el viaje nos dimos cuenta de lo acertado que había sido elegir este modo de movernos por el país para poder optimizar al máximo los días.
Y lo más importante, un conductor diestro puede sacarnos de más de un apuro.

Contacto conductor: mscarviaje@yahoo.fr 

Para acceder a algún parque hay que atravesar pistas en muy mal estado

Comida

La comida malgache tiene muchas influencias francesas, por eso no es extraño encontrar pato en las cartas de los restaurantes. Hemos comido magret, confit, foie gras y foie a la plancha realmente delicioso.
Carnes de pollo, cerdo o cebú son habituales en todos los menús, asados, con verduras, al grill o en brochetas.
La brocheta de zebú al grill fue uno de nuestros platos favoritos
El pescado, atún y tilapia sobre todo, lo preparan al grill y suele ser muy fresco y con mucho sabor. En Morondava tomamos marisco a muy buen precio.
Es costumbre que te pregunten por el acompañamiento que suele ser arroz, patatas o verduras.
Las sopas o cremas de verduras sirven para descansar un poco de la dieta carnívora y están deliciosas.
La miel es un producto muy consumido y lo hemos comido en salsa para algunos platos y hasta en pizza.
Probamos dos platos locales:
Romazava: es un guiso caldoso de carne, pollo o pescado. Lo más curioso es una de las verduras con las que lo condimentan, anamalau, que te deja una extraña sensación de cosquilleo en la lengua.
Ravitoto: es un guiso de carne acompañado de una pasta de mandioca en polvo.

Algunos de los restaurantes que os recomendamos:
Sakamanga en Antananarivo: un restaurante (también es hotel) frecuentado por clase media-alta y turistas, aunque el precio para nosotros es bastante asequible. Los camareros hablan muy bien inglés. La comida está muy bien presentada y cocinada. Sirven grandes jarras de cerveza de barril.
Le Trianon en Antsirabe: el restaurante del hotel Le Trianon fue una de las sorpresas del viaje ya que fue donde mejor comimos. Los medallones de cebú en salsa de queso azul estaban espectaculares.
Zandine en Antsirabe: justo enfrente del hotel Le Trianon. Comimos aquí dos veces, platos malgaches, internacional, brasa… Bien preparados y a buen precio.
Le Coin Du Foie Gras en Behenjy: Merece la pena parar en este sencillo restaurante/tienda para probar sus foie de varios sabores o a la plancha. También hay grandes tarros preparados para poder llevarse a casa un delicioso souvenir.
L’Artisan en Ambositra: el restaurante del hotel del mismo nombre es un lugar muy agradable con comida muy bien preparada. El magret de pato con miel estaba delicioso. A veces se puede escuchar música en directo.

 

Le Corail en Morondava: os recomendamos pedir la langosta, aunque los camarones (ojo, son langostinos enormes) o las gambas malgaches también están muy ricos.
Langosta en Le Corail
Mad Zebu en Belo Sur Tsibirina:  Lo que más sorprende de este restaurante, es encontrar un establecimiento tan sofisticado en un pueblo de difícil acceso como es Belo Sur Tsibirina. Una vez repuestos de la sorpresa, el menú es de cuidada elaboración y no es tan caro como en un principio podríamos pensar.

 

Consejos generales

 

Clima

Madagascar tiene dos estaciones diferenciadas, la húmeda y la seca.
La temporada de lluvias, más calurosa, va de noviembre a marzo incluso abril. La otra fresca y seca, corresponde al invierno austral y dura desde abril a octubre. Es la estación más elegida para visitar el país.
La temporada alta para el turismo es julio y agosto, coincidiendo con las vacaciones europeas. Francia es quien más turistas envía al país africano.
Playa en Manakara

 

En la maleta

No podemos olvidar en nuestra maleta ropa ligera y cómoda para los largos viajes, crema solar,  unas buenas gafas de sol y sombrero.
Cubrirse la cabeza y llevar gafas de sol es imprescindible
Es muy importante un buen calzado ya que las caminatas por los parques son por terrenos abruptos: selvas, valles o formaciones rocosas.
Parque Nacional de Isalo
 Los mosquitos estaban en plena actividad cuando llegamos a Madagascar, terminando la temporada de lluvias. Es imprescindible un buen repelente, pulseras antimosquitos y caminar cubierto si vas a adentrarte en la selva. Yo seguí concienzudamente estos consejos pero no me sirvieron del todo y terminé con las piernas acribilladas de picotazos traspasando incluso los pantalones ligeros que llevaba.

Vacunas

Antes de viajar a Madagascar hay que visitar el centro de vacunación internacional para que nos pongan al día las vacunas. Además hemos tenido que tomar profilaxis contra la malaria. Terminando la temporada de lluvia, que es cuando nosotros viajamos al país, los mosquitos estaban muy activos.

 

Visado y documentación

El visado se paga al llegar al aeropuerto de Antananarivo, para una estancia de 17 días, tuvimos que abonar 25€ por persona.
Es recomendable llevar siempre los pasaportes encima pues hay controles de policía en la carretera que a veces piden la documentación de los pasajeros.

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Parques Nacionales

Madagascar está muy amenazado por la deforestación, por ello el Gobierno se comprometió a aumentar las aereas protegidas del país.
En todos los parques, reservas y áereas protegidas hay que pagar la entrada y además contratar los servicios de un guía oficial, que es un precio fijo para el grupo. Las tasas, normalmente, están a la vista.
Reserva Tsingy de Bemaraha
Se aconseja visitar los parques a primera hora de la mañana que es cuando los animales están más activos.
Lemur de frente roja o Eulemur rufus en Isalo

 

Dinero


La forma más cómoda que hemos encontrado para hacernos con dinero en efectivo son los cajeros, pero tienen dos inconvenientes: solo permiten sacar de una vez 400.000 ariary, que son unos 120€ y solo los hallaremos en las ciudades más pobladas. Además no es normal que hoteles y restaurantes admitan tarjeta, ni siquiera las gasolineras, así que nos encontraremos con que tenemos que viajar con enormes cantidades de billetes encima. El más grande es de 10.000 ariary.
Nota: un lector nos ha actualizado datos sobre el dinero, podéis ver su comentario más abajo.

 

Idioma

Los idiomas oficiales son el malgache (malagasy) y el francés, hablado por gran parte de la población.
Podremos comunicarnos en inglés en hoteles y restaurantes a un nivel muy básico, así como con los guías de las reservas y parques que se manejan bastante bien en este idioma.

Nuestro diario de viaje:

Blogs de consulta

Buscablogsdeviaje Madagascar: todos los blogs de viaje en Madagascar
Viajando Imágenes y sensaciones
Comochila.com en Madagascar

 

En general 

El país lo encontramos muy tranquilo. No  sentimos inseguridad ni miedo, ni tampoco notamos que nos quisieran estafar en ningún momento.
El único lugar donde nos abrieron un bolsillo al descuido fue en un mercado en Antananarivo, aunque nos dimos cuenta y no llegó a mayores. 

La gente más humilde  y los niños están acostumbrados a pedir al turista, pero no suelen ser insistentes (tal vez los niños más) y responden con una sonrisa a cualquier interacción aunque no les des nada.
Además siempre están dispuestos a ayudar si te ven en algún apuro.
Esperamos que esto siga así durante mucho tiempo y no se contaminen por el turismo masivo ya que vimos turistas lanzando caramelos desde el tren o compartiendo galletas con los más pequeños. Nosotros preferimos comprarles fruta o lo que sea que vendan para no acostumbrarles a pedir limosna.
Vendiendo especias a los pasajeros del tren de la selva. Ruta Fianarantsoa-Manakara

Es un país con muchos recursos naturales, a pesar de eso, la población es muy pobre y vive con lo mínimo. Trabajan sus huertos, tienen sus animales, pero no disponen en muchos casos de electricidad o viviendas con las mínimas condiciones de habitabilidad.

Los guías  en los parques suelen ser amables y muy dispuestos a ayudar. A veces, el guía lleva un ayudante que se adelanta y localiza animales o cosas interesantes. Hacen un buen trabajo la mayoría de las veces.
Los guías nos muestran cosas que nos pasarían desapercibidas y buscan fauna

Recomendamos paciencia y evitar las prisas para viajar por Madagascar, mora mora es su lema y es que poco hay que hacer cuando circulamos por carreteras con enormes baches o atraviesas pueblos con niños, gallinas y miles de obstaculos. Lo más recomendable es mirar por la ventanilla y descubrir una preciosa postal a cada paso.
 

En este post ha colaborado GafasWorld, empresa online especializada en gafas de sol originales.
 

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