Ruta de 17 días por Myanmar - 2ª parte

En esta parte del viaje, nos quedaba todavía mucho por asombrarnos. Se podría decir que éstas eran las zonas imprescindibles de un viaje a Myanmar con el Lago Inle y Bagan como estrellas que brillan en las hojas de nuestro diario de viaje.

Inwa - Mandalay - Myanmar

 

Día 8 Nyaun Shwe

Antes de llegar a la zona, el bus paró y a todos los extranjeros nos pidieron la tasa de entrada a la Inle Zone válida para cinco días.
Llegábamos por la mañana al hotel Inle Cottage Boutique, un encantador jardín rodeado de preciosos bungalós.
Ese día el hotel nos puso en contacto con un conductor que nos llevaría a Pindaya, a una hora y cuarto de allí.
La visita a la increíble cueva de Shwe Oo Min Paya es imprescindible, con 8.000 budas abigarrados en su interior en una especie de laberinto.

Pindaya - Shwe Oo Min Paya - Myanmar
La imagen de los budas es abrumadora
A la vuelta paramos en el monasterio Shwe Yan Pyay construido en madera con motivos tradicionales.

Nyaun Shwe  - Myanmar
En el monasterio se respiraba un ambiente de paz, mientras los monjes más jóvenes jugaban con una pelota de bambú
Esa noche visitaríamos la feria que había esa semana en el pueblo.

 

Día 9 Lago Inle

Aquel día, el hotel nos gestionó la excursión por el lago, al mismo precio que en cualquier agencia de las muchas que hay en la ciudad donde habíamos preguntado.
Fuimos caminando con el barquero hasta el embarcadero, un poco abrigados ya que la mañana estaba fresca aunque algunas barcas ofrecen mantas para taparse al principio del día sobre todo. 

Inle Lake - Myanmar
La ruta en barca te muestra la vida lacustre de sus habitantes
La primera parada es la zona donde se practica la pesca tradicional y los pescadores posan en posturas imposibles. Nadie se acercó a pedirnos dinero.

Inle Lake - Myanmar
Algunos pescadores ya solo posan para los turistas
Aun así, lo más fascinante, si dejamos de lado los que posan para los turistas, es contemplar a aquellos que siguen pescando al modo tradicional como medio de vida.

Lago Inle - Myanmar
Otros se siguen ganando la vida con la pesca tradicional
Después nos llevó hasta In Dein, donde esa mañana había un colorido mercado. Tras visitarlo accedimos al santuario al que se llega atravesando un largo pasillo flanqueado por puestos de recuerdos y suvenires.
Al final está la zona más bonita. Cientos de estupas con campanitas que se mecían con el viento nos invitaron a perdernos. La imagen es bellísima.

Inle Lake - In Dein - Myanmar
La visita a In Dein merece la pena
De nuevo en la barca un corto paseo fluvial nos llevó hasta la Phaung Daw U Paya. Su imagen se desvirtúa pues está rodeada de tenderetes y toldos que ocultan su perfil. 

En su interior encontramos cinco imágenes de Buda, para nosotros cinco pelotas de pan de oro. Se trata de las imágenes más sagradas del estado Shan a las que las mujeres no pueden acercarse. La devoción hacia las pelotas y los hombres pegando pan de oro y deformando aún más las imágenes que se ocultaban tras esa enorme capa dorada nos parecía desconcertante.

Inle Lake - Myanmar
Debajo de todo ese pan de oro hay cinco imágenes de Buda
Pedimos al barquero que nos llevara hasta el Inle Heritage House. Habíamos leído que es un centro que recupera la cultura y el patrimonio de la zona. Aquí practican estudiantes de cocina y hostelería, recuperan la raza de gato burmesa pura y se implican en conservar el método de pesca tradicional…
Pudimos ver la zona donde están los gatos y aprendimos algo sobre esta preciosa raza. 

Inle Lake - Myanmar
Gato de raza burmesa
Decidimos comer allí mismo algo de cocina de la zona, es un sitio caro pero se come bien y se  nota que el servicio ha recibido clases de hostelería pues el trato es exquisito.

Inle Lake - Myanmar 
Tras el descanso para la comida fuimos al Maingthauk Bridge. Para llegar hasta allí, pasamos por los jardines flotantes, una curiosa forma de cultivar sobre el agua.
Al lado del puente se alinean pueblos flotantes y pudimos contemplar la vida cotidiana de sus habitantes.
Inle Lake - Myanmar
La vida en los pueblos flotantes asiáticos es fascinante para los ojos occidentales

 

Día 10 Kakku

Nuevamente un conductor reservado por el hotel vino a buscarnos para llevarnos a Kakku, hablaba poco inglés y nos hicimos algo de lío para indicarle que queríamos parar en algún poblado Pa’o. Incluso tuvo que llamar a su hermano y le explicamos por teléfono lo que queríamos hacer.
La primera parada fue en un mercado en Nanpam, que va rotando semanalmente por los pueblos de la zona.
Las mujeres de esta etnia se distinguen porque van vestidas de negro y llevan coloridos pañuelos en la cabeza.

Inle Lake - Myanmar
Mujeres de etnia Pa'o con vistosos pañuelos cubriendo la cabeza
Después el conductor nos paró en una aldea donde fuimos el centro de atención, dimos una vuelta y cuando comenzó a llover nos íbamos hacia el coche cuando una señora nos paró y nos regaló dos calabazas secas, las agitó para que viéramos que llevaban algo dentro, le dimos las gracias y nos fuimos. 
Inle Lake - Myanmar
Calabazas con sorpresa, precioso regalo
Cuando llegamos al coche las pusimos bocabajo y lo que salió nos dejó a todos estupefactos. Cayeron unas cuantas cucarachas rojas que salieron y se echaron a correr. Como no queríamos despreciar el obsequio de la señora, las guardamos en una bolsa de plástico y más adelante nos desharíamos de ellas.

Hace algún tiempo, para visitar Kakku había que contratar un guía en el pueblo, pero ya no hace falta. Ahora basta con pagar la entrada, aunque no encontramos a nadie en las taquillas y accedimos al interior del santuario.
El bosque de estupas nos dejó con la boca abierta, nuevamente el silencio del lugar solo era roto por las campanillas que coronan lo alto de los estilizados templetes. 

Kakku - Myanmar
Kakku es otro lugar mágico que invita a perderse entre sus alineadas estupas
La delicada decoración nos enamoró.
Esa noche acudimos a un sencillo pero entretenido espectáculo de marionetas que ofrece una familia en el teatrillo Aung, sin muchas pretensiones es un modo de pasar la velada.

 

Día 11 Mandalay

Como teníamos que volar desde Heho hasta Mandalay, reservamos un coche desde el hotel para el trayecto al aeropuerto. Se llega en unos 45 minutos.

Para las visitas en Mandalay compramos un billete combinado que da acceso a varios lugares de interés, sirve para cinco días.
El primero es el Shwe Nandaw Kyaung, un edificio de piedra y madera de teca que fue residencia privada del rey Mindon. 

Mandalay - Myanmar
El evocador Shwe Nandaw Kyaung
Justo al lado está el Atumashi Kyaung Dawgyi, pero decidimos no entrar porque estaba en restauración y prácticamente vacío.
Sin embargo la Kutodai Paya estaba muy animada. Alberga el mayor libro del mundo o lo que es lo mismo 729 losas con inscripciones grabadas del Tipitaka o código budista. Las estupas encaladas que contienen las losas forman un conjunto deliciosamente organizado en líneas sin fin.

Mandalay - Myanmar
No busquéis un libro al uso, cada una de las estupas contiene una losa y el conjunto es el libro más grande del mundo
No muy lejos de allí se puede visitar el Sandar Mu Ni Pagoda, pero tampoco entramos aquella tarde.
La última visita del día sería el Kyauktawgyi Paya para ver el enorme buda tallado en un solo bloque que acoge en su interior.
Casi sin darnos cuenta llegábamos a los pies del Mandalay Hill. Aquí negociamos con un conductor para que nos subiera y luego nos llevara de regreso al hotel. La subida se puede hacer a pie pero sus 1.729 escalones no eran factibles para dos de los miembros de nuestro grupo que habían viajado con lesiones y algún hueso roto.
La mayoría de los turistas nos acercamos aquí al atardecer para ver la puesta de sol desde lo alto, tampoco es la mejor que hemos visto pero el lugar es agradable, aunque no esperéis estar solos.
Mandalay - Myanmar 
El hotel donde pasamos la estancia fue el Yanadarbon, bastante agradable y correcto.
Para cenar, recomendamos el Mogok Daw Shan que ofrece enormes platos de dumplings y ricos noodles.

 

Dia 12 Antiguas capitales Mandalay

Antes de emprender el viaje a Myanmar, había contactado por mail con Mr. Linn, un conductor bastante recomendado por otros viajeros. Él no estaba disponible pero nos envió a un amable compañero.
La primera visita fue Sagaing, para la que hay que comprar una entrada combinada con Mingun.
Iniciamos el ascenso y visitamos U Min Thonze, una pagoda que acoge 45 estatuas de Buda perfectamente alineadas y que tiene varias terrazas para recorrer.

Sagaing - Mandalay - Myanmar
U Min Thonze en Sagaing es una de las visitas imprescindibles con sus budas alineados
Después fuimos a la Pagoda U Ponya desde donde se obtiene una panorámica magnífica y donde fuimos conscientes de la cantidad de pagodas que se levantan en Sagaing.

Hicimos una parada en Sitagu Internacional Buddhist Academy, lugar donde se cursan estudios budistas y su bella pagoda en forma de estupa que aloja una muestra de budas y pagodas con fotos de distintos lugares del mundo.

A las 10:30 aproximadamente llegábamos al monasterio de monjas Thakyudithar Nunnery. Cuando entramos estaban rezando y poco a poco se alineaban en filas y recibían su plato de comida diaria, tras lo cual accedían al comedor y comenzaron un largo rezo antes de ponerse a comer. 

Sagaing - Mandalay - Myanmar
Rezo de las monjas antes de su almuerzo diario
Pusimos camino a Mingun, que aunque no fue capital sí que tiene unas visitas muy interesantes.
El edificio más llamativo es el fotogénico Hsinbyome Paya, con 7 blancas terrazas que hay que ascender para llegar a lo alto y contemplar las vistas.

Mingun - Mandalay - Myanmar
Tal vez el templo más instagrameado de Myanmar
La Molmi Paya cobija una de las campanas más grandes del mundo (la primera o la segunda según dónde leas la información) que pesa unas 90 toneladas.
Un poco más adelante se alza la colosal pero inacabada pagoda de Mingun, que habría sido impresionante si un terremoto acaecido en 1838 no hubiera puesto fin a su construcción. 

Mingun - Mandalay - Myanmar
Las grietas frutraron la construcción del templo
Frente a ella están los Chinthes, mitad dragón mitad león de los que poco queda.
En coche fuimos al embarcadero que nos llevaría a Inwa o Ava
Cuando cruzamos el río, vimos muchos coches de escuálidos caballos que se ofrecían para hacer las visitas. Optamos por hacerlo caminando, aunque no pudiéramos verlo todo ya que preferimos practicar el turismo responsable con animales. También es posible alquilar bicis pero no vimos en ese momento nadie que nos las facilitaran.
De la antigua capital poco queda en pie. Caminamos hasta Mae Un Oak Kyaung, un exquisito monasterio, vimos algunos tramos de muralla y llegamos hasta la torre del Reloj que es la única parte del palacio que ha sobrevivido.


Inwa - Mandalay - Myanmar
Otro monasterio evocador y bellísimo, el primero que encontramos en nuestra ruta por Inwa
Llegamos hasta el Daw Gyan Pagoda, que es un sugerente complejo de estupas semi abandonadas. 
Si decides caminar, encontrarás joyas como esta, semi-abandonadas
El camino era precioso y tranquilo, eso sí, terminamos llenos de polvo, esa noche el agua de la ducha saldría marrón.

De vuelta al embarcadero, la barca nos llevó hasta el otro lado del río donde nos esperaba el conductor.
La última parada del día fue el puente de teca U Bein que cruza el lago Taungthaman. 
Otra de las imágenes más compartidas de Myanmar es este atardecer en el puenta U Bein
El atardecer y el contraluz que ofrece es bellísimo, aunque una vez mas no esperéis estar solos, pues cientos de turistas como nosotros, se congregan aquí cada tarde con la misma idea, inmortalizar la mejor fotografía.
 

 

Día 13 Mandalay y viaje a Bagan

Comenzábamos el día acercándonos con Grab a la preciosa Mahamuni Paya. Es su interior reposa un enorme y muy venerado Buda, al que nuevamente, solo pueden acercarse los hombres. Igual que en lago Inle, esta imagen, tiene tanto pan de oro  que el cuerpo está abotargado y solo el rostro se conserva intacto.
Uno de los budas más venerados y al que se le lava la cara todas las mañanas
Después fuimos al Palacio, al que se entra por la puerta este. Hay que registrarse y dejar el pasaporte. A pesar de que las murallas es el único vestigio que queda del original la reconstrucción es muy agradable y estéticamente es un recinto muy bonito.
Vista del Palacio desde lo alto
De vuelta al hotel Mr. Linn nos había enviado otro conductor para ir hasta Bagan.
Es por la tarde cuando llegamos al hotel Kadain Aung con bonitos jardines y una piscina para relajarse.
Para cenar elegimos el cercano Delicious al que volveríamos en más ocasiones pues nos encantó la comida, el trato y el precio.

 

Día 14 y 15 Bagan

Todas las notas sobre qué hacer en Bagan en tres días están en nuestro diario de viaje.
Alquilamos en el hotel unos  scooter eléctricos para recorrer toda la zona arqueológica.

 

Día 16 Bagan y vuelo a Yangon

Terminamos las visitas en la planicie de Bagan y desde el hotel nos gestionaron un transporte al aeropuerto para tomar el avión que nos llevaría de regreso a Yangon y pondría fin a nuestro viaje. 
Son unos 20 minutos en coche y en esta ocasión el vuelo se retrasó unos 30 minutos, hecho del que nos informaron en el mostrador de facturación.

 

Día 17 Viaje a casa

 

Otras notas de nuestro viaje

https://www.libretaviajera.com/2020/04/ruta-myanmar-1.html
Primera parte de la ruta: días 1 a 7

Consejos para viajar por libre: transportes, comidas, seguridad...


Todos los hoteles donde nos alojamos y valoración


https://www.libretaviajera.com/2019/02/que-ver-en-bagan-3-dias.html
Tres días en Bagan: cómo moverse, dónde comer, qué ver

 

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