Un pedacito de Venecia

La primera vez que visité Venecia tenía 11 años y ante mis ojos una ciudad mágica se abrió. Ese recuerdo volvía de forma recurrente a mi memoria hasta que por fin pude volver allí para comprobar si esa fascinación era fruto de una imaginación infantil desbordada o realmente existía un lugar como el que yo recordaba.


Detalle de Venecia 

Y es que, si hay una ciudad especial en el mundo, diferente, sensual, esa es Venecia. Con su exótico toque oriental que se respira a cada paso, sus rincones con encanto que aparecen ante los ojos del viajero como por casualidad, su arrebatadora personalidad que conquista desde el momento en que posas los pies en sus calles y te seduce, te atrapa y no puedes escapar de su hechizo nunca más.

Góndolas en Venecia 

Venecia es especial en muchos sentidos, su estructura es singular por estar levantada sobre más de cien pequeñas islas unidas entre si por puentes y su fisonomía ha permanecido casi intacta desde hace cientos de años. Te sumerges de lleno en épocas pasadas. Mientras respiramos su encanto decadente aun podemos asomarnos a sus tiempos de gloria, cuando era la capital del placer y del deleite.

 Qué hacer en Venecia

 Pasear...

Su especial configuración, hacen de Venecia la ciudad ideal para pasear, para descubrirla sosegadamente y dejarse sorprender por sus rincones mágicos que te asaltan a cada paso y parecen salidos de visiones oníricas de los artistas venecianos.

Detalles de Venecia

 Explorar...

Cuando exploramos sus callejones podemos encontrarnos con casas malditas como Ca'Dario en el barrio de Dorsoduro, del que según se cuenta se cobra la vida de sus habitantes desde el s. XV.

Ca Dario Casa Maldita
El palacio maldito de Dorsoduro

 Es desde este barrio donde además podremos visitar la imponente Santa María de la Salute, iglesia barroca que se alza soberbia a la entrada del Gran Canal, e inmortalizar una de las fotografías panorámicas más bellas de la ciudad.

Vista de Venecia

Sentir...

Pero si Venecia tiene un corazón, esa es la Plaza de San Marcos. Siempre abarrotada de turistas, ni siquiera así su belleza se desvanece, aunque a veces puedes tener suerte y visitarla en completa soledad como nos pasó a nosotros una fría noche de invierno.

Plaza de San Marcos Vacía 

Plaza de San Marcos 

De obligada visita es la maravillosa Basílica de San Marcos, cuyo techo, suelos, muros y columnas están cubiertos de mármoles multicolor y mosaicos bizantinos y nos permite contemplar el magnífico retablo gótico: la Pala D'Oro que nos dejará boquiabiertos por sus esmaltes y piedras preciosas.
Justo enfrente, desde lo más alto del Campanille, el campanario de la basílica de casi 100 metros de altura, obtenemos vistas de 360º de Venecia y la Laguna. Además contemplaremos otros puntos de vista diferentes de la basílica, como las cinco voluptuosas cúpulas bizantinas que se hinchan a nuestros pies.

Cúpulas de San Marcos

Campanille en Venecia 

También en esta plaza, que es un gran salón, nos asombraremos ante el bellísimo Palacio Ducal, sede del gobierno de la República de Venecia hasta el s. XVII. Interesantes son sus Itinerarios Secretos, para los que hay que reservar entrada, y que nos revelarán salas y cámaras ocultas, pasadizos o calabozos. Incluso cruzaremos el mítico Puente de los Suspiros, como los hicieron antes los prisioneros o seremos testigos silenciosos de la fuga de Casanova por los tejados de la ciudad.

Palacio Ducal Venecia

Navegar...

A pesar de que caminar es la mejor forma de descubrir la ciudad, no hay que dejar de tomar un vaporetto a lo largo del Gran Canal, la principal avenida de Venecia, y contemplar los bellísimos palacios que se alzan a ambas orillas pasando por debajo de sus puentes. Hacerlo de día y de noche regala dos perspectivas diferentes, pero complementarias.


Gran Canal Venecia 

Gran Canal de noche 

Y los puentes... puentes que cruzan mil veces los canales de la ciudad, que nos transportan de un escenario a otro. El Puente de Rialto no solo es el más famoso y fotografiado de la ciudad, sino que durante años, fue el único punto de conexión de las dos orillas del Gran Canal. Ahora esta jalonado de puestos y tiendas de artesanía y recuerdos.

Arte...

Pero Venecia también es arte. Sus numerosas iglesias guardan auténticas joyas de artistas de renombre.
Así, San Giovanni y Paolo (se cobra entrada) recoge algunas obras del Veronés; Santa María de la Salute o Santa María Gloriosa dei Frari (se cobra entrada) poseen creaciones de Tiziano.


Y hablando de arte, pura inspiración son las máscaras que se muestran en escaparates a lo largo y ancho de la ciudad. Esas máscaras que han hecho famoso el Carnaval de Venecia, que la transforma en un ostentoso baile de máscaras y que muchos soñamos con poder vivir algún día.

Máscaras de Venecia
Las máscaras venecianas son joyas y recuerdos perfectos para el viajero


Islas...

 Si aun nos sobra tiempo, un corto viaje en vaporetto nos traslada a las islas de la Laguna.
Os recomendamos una visita a la colorida Burano, isla de pescadores y artesanos del encaje, que os sumergirán de lleno en un arco iris de casitas pintadas de llamativos colores.

Burano 

O la bucólica Torcello, isla apenas habitada por un puñado de familias, pero donde nos sorprende la preciosa basílica de Santa María Assunta con unos antiquísimos mosaicos bizantinos.

Soñar...

Venecia no es la ciudad más económica para el viajero, pero merece la pena dormir en uno de sus barrios, en un hotel con encanto, escondido entre canales y callejones y sentirse, aunque solo sea por un día, arropado por el lujo y el resplandor de una ciudad que brilla con solo nombrarla.


Si sólo disponéis de un día para visitar Venecia no olvidéis consultar los consejos que nos dan Los Viajes de Paco, Vero y Helia, seguro que le sacaréis mucho rendimiento.

Diseño web por Hazhistoria