San Francisco en Dos Días



San Francisco es una ciudad que nos fascinó desde el primer momento en que pusimos un pie en sus calles. La arquitectura de la ciudad, sus colinas, sus calles empinadas, el Pacífico que la baña, su ambiente distendido, educado, sofisticado, liberal…

Y es que nada más aterrizar te das cuenta de que sus habitantes son gente amable y abierta y que al principio nos hacían sospechar de sus buentas intenciones, cuando estábamos ubicándonos en un mapa y se nos acercaban varios transeúntes ofreciéndonos su ayuda. En el momento en que la tercera persona nos brindó su colaboración, nos dimos cuenta de que realmente solo querían eso, ayudar y mostrarnos su ciudad de la que se sienten muy orgullosos.
Hay muchos hoteles de  precios y categorías para todos los bolsillos. Nosotros elegimos el Grant Hotel, sin excesivos lujos, pero correcto, habitaciones amplias y no muy lejos de Union Square y accesible, caminando a muchas de las visitas que teníamos preparadas.

Principales visitas y actividades que se pueden realizar en San Francisco en dos días.

Primera Jornada

Comenzamos nuestro acercamiento a la ciudad, con un paseo por el distrito financiero, caminando entre los rascacielos, el más singular es el TRANSAMERICA PYRAMID, un buen lugar para empezar el paseo por el downtown. Sus 256 m. de altura están perfectamente integrados en el perfil de la ciudad. Su ángulo de pendiente es de 5 grados.
El perfil del Transamerica Pyramid es un símbolo de la ciudad
San Francisco es una ciudad distinta al resto de las ciudades del país, sus calles son empinadísimas cuestas, subidas y bajadas que quitan el aliento y sus casas de una belleza sosegada. Abundan los jardines por todos los sitios con coloridas flores.

Caminamos entre estos vergeles y calles tranquilas y llegamos al Telegraph Hill en cuya cima se levanta la COIT TOWER (5$) que muestra desde su azotea unas magníficas vistas de la ciudad. Su interior está cubierto por murales de la WPA, y muestran opiniones controvertidas sobre política.

Vistas desde la Coit Tower
Esta torre es un homenaje al cuerpo de bomberos de la ciudad cuya torre tiene la forma de manguera utilizada por estos profesionales.
La torre tiene forma de manguera
Descendimos la colina para llegar hasta EMBARCADERO.
Empezamos la visita por el PIER 39 convertido en un centro de diversión y esparcimiento con tiendas, atracciones y restaurantes. Aquí está el Hard Rock Café entre otros establecimientos. Hay puestos donde comprar fruta y verdura ecológica, tan de moda en una ciudad moderna como esta.
Desde luego, el color es precioso
Aunque las estrellas del lugar son los leones marinos que han tomado los muelles y los han transformado en su hogar. Varios cientos de estos ruidosos y olorosos animales han decidido que este es un buen sitio para establecerse y se les puede ver desde el embarcadero nadando o dejando pasar el tiempo, tomando apacibles baños de sol.
Los ruidosos habitantes del Pier 39
Algo que nunca debe dejar de hacerse en una visita a San Francisco es conocer ALCATRAZ, puede que una de las cárceles más famosas y cinematográficas de la historia y parte esencial de la ciudad. Para evitar filas o posibles imprevistos como que no haya plazas en el ferry que te acerca hasta “la roca”, lo mejor es reservar por internet día y hora y así asegurarnos de que nada nos estropea lo que seguro se convertirá en una experiencia inolvidable. Los barcos salen del Pier 33 en Fisherman's Wharf.
El corto recorrido hasta la isla, que forma parte del Parque Nacional Golden Gate, nos enseña otras vistas impresionantes de la Bahía y las gaviotas y alcatraces nos acompañan todo el trayecto, al acecho, intentando robar algo de comida a los turistas despistados.
El lugar fue bautizado por el explorador español Juan Manuel de Ayala como Isla de los Alcatraces en 1775 porque estas aves eran sus únicos habitantes.
Lo mejor es ascender lo primero de todo hasta la Cellhouse donde ingresamos como presos a la zona donde se les daba la ropa y donde estaban las duchas.
Aquí lo que nos dan a los visitantes es una audioguía (incluida en el precio) y en la que algunos presos y guardias guían a través de pasillos, corredores, celdas... y nos cuentan cómo era la vida dentro de "LA ROCA".
Mientras recorríamos los pasillos, nos adentrábamos en las celdas, nos sentábamos en las mesas del comedor o salíamos al patio, nos hicimos un poco a la idea de cómo fue la vida en este lugar, que alojó a los criminales más famosos de las épocas en las que permaneció abierta.
Los pasillos tienen curiosos nombres como Broadway
Contemplar la ciudad desde allí, con la misma perspectiva que tuvo Al Capone, uno de los más celebres residentes que acabó desquiciado, mientras observas la violencia del mar en la bahía, hace, por un momento, que nos sumerjamos un poco en la historia del lugar.
El Skyline ha cambiado desde que Al Capone pasó por aquí
También se explica cómo se ejecutó  la que fue la única fuga de la cárcel llevada a cabo, aun no se sabe si con éxito o no, pues nunca se dio con sus protagonistas ni con sus cuerpos en caso de que hubieran perecido en el intento. De hecho aún quedan restos de esta pericia de los hermanos Anglin, del agujero en la pared de la celda, la falsa cabeza que fabricaron para engañar a los guardas y se puede ver el túnel por donde ascendieron los 3 presos.
La celda muestra cómo fue la fuga
Esta hazaña, está representada en la película de Clint Eastwood “Fuga de Alcatraz” de 1979.
También estuvo detenido entre sus paredes el rebelde indio Kaetena (amigo de Jerónimo) cabecilla de una rebelión contra el gobierno de Arizona.

De regreso a la ciudad, uno puede acercarse a comer marisco y pescado en uno de los numerosos puestos de FISHERMAN'S WHARF. Una crema, algún frito o mariscos en general son su especialidad y entrar un poco en calor, después de soportar el fuerte viento que azota incansable.
No muy lejos de allí se encuentra el principio de parada del antiguo tranvía de San Francisco (5$), más turístico que útil ya que mantiene su funcionamiento manual, igual que cuando se inauguró. Merece la pena acercarse hasta aquí para poder ver como dan la vuelta manualmente al tranvía.



 

Viajamos hasta Union Square donde se puede aprovechar para dar una vuelta por los grandes almacenes Macy's y por la calle Market.
Para terminar el día, una buena idea es pasear y cenar en Chinatown donde abundan los restaurantes y las tiendas donde poder comprar algo de ropa de emergencia, porque el frío en la ciudad, aunque sea en verano, nos puede empezar a molestar.
Una vez atravesada la Chinatown Gate, cubierta de tejas verdes, nos sumergiremos en el barrio donde la oferta gastronómica y de extraordinarias herbolisterias es enorme.

Segunda jornada

En este segundo día, contamos con un coche de alquiler, lo que nos sirvió para recorrer la ciudad cómodamente. El GPS nos fue de gran ayuda para movernos rápidamente.
Comenzamos por la curiosa CALLE LOMBARD "la más tortuosa del mundo". Las casas y los jardines son preciosos y aunque poco ventajosa por su sinuosidad, sin duda es única en el mundo.



 

 Descendimos y subimos a pie y luego nos atrevimos a hacerlo en coche para tomar rumbo al icónico Golden Gate, el símbolo de San Francisco.
Inaugurado en 1937, sus pilares miden 227 metros de altura y tiene 3 km de largo, sirvió para reconstruir la ciudad después de la Depresión de 1929.
Impresiona, a pesar de haberlo visto miles de veces, enorme, rojo y grandioso. Es tan fotogénico que no podíamos dejar de tomar instantáneas. Con sol o con nubes, siempre se alza majestuoso, desafiante y radiante. 

Se puede cruzar para ver el pintoresco y apacible pueblo de SAUSALITO, pasando por el peaje.
Nos desplazamos hasta el parque Golden Gate donde se puede visitar el fabuloso y mágico jardín de estilo japonés JAPANESE TEA GARDEN (7$ en 2010- horario de 8:30 a 17). Se accede a él desde la entrada norte del Striybing.
Con vegetación, agua, construcciones y puentes que nos transportaban hasta el país del sol naciente, es posible incluso tomar un té en ese evocador entorno.
Se dice que es el jardín de este estilo más antiguo de Estados Unidos, fue construido en 1894.
¿Japón o norteamerica?
Aún nos quedaba tiempo para ver las seis famosas y fotografiadas hasta la saciedad casas victorianas en ALAMO SQUARE. Frente a ellas hay una gran plaza con un parque en su centro donde poder admirar las Painted Ladies con el Financial Distric de fondo donde residentes y turistas toman el sol relajadamente con unas vistas privilegiadas.

Para finalizar un gran día de turismo nos desplazamos a la colina de TWIN PEAKS desde donde se pueden admirar las mejores vistas de San Francisco, amenizadas con vientos huracanados, eso sí. Desde lo alto de este mirador se divisa la ciudad, la bahía y todos sus alrededores y pusimos punto y final a este recorrido por una de las ciudades más fascinantes, modernas y dinámicas del mundo.
Soberbias vistas desde la colina de Twin Peaks
Al día siguiente comenzamos nuestro viaje en coche donde continuamos desde San Francisco hasta Yosemite y otros parques nacionales.
Si queréis saber por donde discurre nuestra ruta por parques y ciudades del Sudoeste de Estados Unidos accede al diario de viaje completo: RoadTrip USA

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NOTA PARA DEPORTISTAS
Esta ciudad es todo un reto para los aficionados al running, sus calles empinadas y su viento, hacen que el entrenamiento sea duro y depende de tu calendario, igual no es el lugar más recomendable para prepararte.
Pero si te decides a ello, no te arrepentirás.
San Francisco es una ciudad diferente, con mucha personalidad. Sus empinadas calles dan cuenta de ello y tus piernas lo corroborarán.
Si madrugas puedes acercarte a los muelles y comprobar cómo trabajan estibadores y demás personal que faena en el puerto y cómo se subastan los puestos en el mercado, o algo así es lo que intuí ya que no me detuve a comprobar qué hacía la gente pujando a esas horas de la madrugada.
Los parques y zonas naturales de la ciudad y alrededores son impresionantes, los locales son afortunados por disponer de semejantes espacios para practicar deporte y pasear.
Un ejemplo de ello es el gran parque de Presidio, te lleva hasta el Golden Gate y las vistas al amanecer son irrepetibles. A pesar de lo apacible del lugar, el origen de este gran pulmón fue militar, ya que aquí se erigió una fortificación para defender la bahía. Aun alberga 15.000 tumbas de soldados que perecieron en diversas contiendas hasta la I Guerra Mundial.
Hoy, frecuentado por deportistas, como yo, se ha convertido en el gran espacio verde de San Francisco.


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