Un recorrido por Los Cayos de Florida

Los Cayos de Florida son un famoso destino de vacaciones para los estadounidenses. Un lugar idílico que brinda muchas actividades como descubrir su arrecife de coral, pescar, bañarse en alguna de sus playas naturales o disfrutar del bullicioso Key West.

Salimos temprano desde Miami con nuestro coche de alquiler para poder aprovechar el día. Pasaríamos dos jornadas en los Cayos de Florida, deteniéndonos en algunos de los más interesantes y con destino final  el legendario Key West o Cayo Hueso.

La primera parada sería John Pennekamp Coral Reef State Park ($10 entrada al parque por coche) donde teníamos reservada una inmersión para esnorquelear en su arrecife de coral.
En el mostrador, nos informaron de que el tiempo estaba algo revuelto y que se exigían nadadores expertos y fuertes. Facilitaban chaleco salvavidas, pero yo no me atreví a lanzarme con estas advertencias que nos daban, ya que no soy fuerte y me daban miedo las corrientes.
El resto del grupo sí que quiso salir a altamar, así que yo me decidí por contratar una excursión en un barco con fondo de cristal que me llevara al arrecife. Esta excursión dura unas dos horas y media y la realicé rodeada de familias con niños y jubilados... Cuesta 25,80 dólares.
Me busqué un buen sitio y me dispuse a disfrutar todo lo posible. Pudimos admirar muchos corales y peces de todos los colores y tamaños. Y a pesar de que nunca será lo mismo que lanzándome al mar, es un bonito paseo y una forma cómoda de ver el arrecife.

Ventanales del suelo de cristal del barco

A la vuelta, subí a cubierta y dejé que el viento me azotara en la cara contemplando el paisaje, aquí ya pude ver islas de árboles y canales que en unos días contemplaríamos en los Everglades.

Paisaje de Los Cayos

Por su parte, los que habían decidido hacer el esnórquel, cogieron sus gafas y aletas, aunque si no hubieran llevado, allí mismo se pueden alquilar, y subieron a una lancha que les llevó hasta el arrecife.
El capitán decide cada día dónde va a llevar a la gente, en función sobre todo del tiempo y el estado del mar. Habrían querido que les llevaran hasta el Cristo del Abismo, pero ese día no tuvieron suerte, aun así, me contaron que el buceo fue maravilloso, mucho mejor que el que pudimos hacer en Mahahual (México) hace unos años. Contemplaron muchísmos peces, barracudas, corales de todos los tamaños, formas y colores... en fin, un arco iris bajo el mar.
Emocionados nos juntamos en la playa y nos contamos nuestras respectivas experiencias. Y mientras tomábamos un pic-nic nos sentimos acosados por grandes iguanas y mapaches ladronzuelos que intentaban hacerse con nuestra comida.
Ladronzuelos acechando

Nos subimos al coche y partimos hacia la siguiente parada.

En Islamorada, hay otra actividad divertida. Se trata de Robbie's Pier, un embarcadero en la carretera del Bajo Matecumbe Key, donde se puede dar de comer pescado a los tarpones, unos peces colosales que, a juzgar por su dieta, seguirán creciendo y engordando hasta límites insospechados.
La gente compra los cubos de alimento y lo acercan al agua para ver como los tremendos bichos saltan para recoger el premio. Los que también salen ganando son los pelícanos que por ahí pululan.


Seguíamos avanzando por la ruta. Lo más espectacular de este trayecto es la carretera panorámica, la Overseas Highway, que enlaza las pequeñas islas y cayos y, que en su punto más prolongado, lo que se conoce como el Puente de las Siete Millas, solo ves océano a ambos lados, el Atlántico a la izquierda y el Golfo de México a la derecha. Una vez salvado este puente los cayos se transforman, están menos urbanizados y el paisaje es más boscoso. Entrábamos en los Lower Keys.

La Overseas Highway (US1) arranca en Florida City y finaliza en Key West

Otro cayo donde hay que deternese es el Big Pine Key famoso por los diminutos ciervos que lo habitan.
Hay un centro de visitantes donde pudimos hacernos con información de los recorridos que hay por la zona. La guardabosques nos comentó sorprendida que eran pocos los españoles que visitaban el lugar y nos animó a pinchar una chincheta encima de España en un mapamundi para registrar nuestro paso por ahí.
Nos decantamos por el Jack Watson Nature Trail, un recorrido circular de 2/3 de milla, pero donde no pudimos ver nada pues se puso a llover con intensidad y suponemos que los animalillos prefirieron refugiarse. Y eso que habíamos leído que cruzan nadando entre las islas, así que sabemos que el agua no les asusta.
Hay otro trail, el Manilo, que es algo más corto.
Dicen que es mejor hacerlos temprano al amanecer o al atardecder ya que es más fácil contemplar animales a esas horas aunque nosotros no tuvimos suerte con este consejo.

Nuestro destino era Key West, al cayo más al sur y el punto más meridional de Estados Unidos.
Para sumergirnos de lleno en la cultura de la zona, habíamos elegido uno de los encantadores hotelitos de Cayo Hueso, el Angelina GestHouse. Esta casa del siglo XIX fue un antiguo burdel y ahora se ha reformado para acoger a los visitantes de esta bulliciosa ciudad.


Aquí merece la pena recorrer la calle Duval y sus perpendiculares, deleitarse con sus edificios, con los escaparates de sus originales tiendas, con su ambiente... en definitiva, dejarse llevar.

Arteria principal de Key West, Duval Street
Una visita cultural interesante es la Casa de Hemingway ($13, no aceptan tarjetas).
Una residencia colonial preciosa y elegante, con deliciosos balcones, un bonito jardín con piscina y habitaciones llenas de información y recuerdos del mítico autor. También se puede ver el despacho donde trabajaba el novelista.
Aunque la mayor singularidad de la vivienda es que está habitada por gatos, la mayoría descendientes del gato Snowball, regalo de un capitán de barco al escritor.

Dormitorio principal que como vimos, sigue en uso
Estos felinos, además de ser sociables y estar muy acostumbrados a las personas, tienen una característica especial: son polidáctiles, es decir, tienen 6 dedos.


Cerca de aquí, podremos subir al faro, el Lighthouse Museum, por 10 dólares y visitar otro monumento histórico de la ciudad. Alberga un pequeño museo con objetos históricos y se permite ascender los 88 peldaños para contemplar la maravillosa panorámica que desde aquí se nos ofrece.

Una visita muy típica es el Southernmost Point punto que marca la localización más al sur de Estados Unidos, a solo 90 millas de Cuba. Preparaos para guardar una larga cola si queréis llevaros de recuerdo la típica fotografía.

 

Al atardecer es aconsejable dirigirse a Mallory Square y unirse a la gente que allí se da cita para ver el atardecer.

 

Hay quien dice que es el atardecer más bonito del mundo, para nosotros este calificativo es exagerado, pero es un lugar muy agradable para contemplar la puesta de sol y disfrutar de este paseo amenizado por músicos y artistas callejeros.

Algunas recomendaciones:

Alquiler de coche

 Los cayos hay que recorrerlos en coche si queremos disfrutar de uno de los viajes clásicos del país. Atravesar la fabulosa carretera panorámica y hacer paradas cuando y donde nos apetezca es el mejor modo de acercarnos a este curioso lugar de Florida.
Ya os hemos contado en otras entradas (Tres días en Miami) que para alquilar un vehículo hay que buscar y comparar entre las distintas compañías. A través de una  página comparadora de alquiler de coches, encontramos un mejor precio que directamente en las propias páginas de las empresas de alquiler y nos decidimos, una vez más por Álamo con la que habíamos tenido buena experiencia en otros viajes a Estados Unidos. Esta vez, tampoco hemos tenido ningún problema con esta empresa.

Dónde dormir

Angelina Guest House
Las casas antiguas de madera de Key West (se dice que esta madera proviene de antiguos naufragios) se han transformado en encantadores hotelitos que conservan su sabor original. El Angelina Guest House fue un antiguo burdel de la ciudad en una calle cercana a la calle Duval pero lo suficientemente apartada para asegurarnos un descanso tranquilo. Su jardin y su piscina son un lugar delicioso para descansar y para reponer fuerzas. Aquí es donde sirven por las mañanas un magnífico desayuno, con un rollo de canela casero que merece la pena probar.
Nos gustó mucho el lugar y lo recomendamos, eso sí, su tarifa no es económica aun así, es de los más asequibles de la ciudad y con más personalidad que los hoteles de Key West, más impersonales.

Dónde comer

Carolines (310 Duval St - Key West)
Con un ambiente distendido y animado, el Carolines sirve grandes raciones de comida, frescas ensaladas, hamburguesas y comida americana en general. Recomendamos el pastel de lima, típico de la zona.
Sloopy Joe's (201 Duval St - Key West)
Es un lugar mítico ya que era frecuentado por el omnipresente Hemigway, donde se dice que era habitual que él y sus acompañantes montaran altercados. Probamos alitas, nachos con queso y una especie de croquetas. Suele haber música en directo por las noches.





 
The Fish House (102401 Overseas Hwy - Cayo Largo)
Un restaurante familiar que nos recomendó nuestro amigo Eduardo que vive en Florida. Nos dejamos aconsejar por los camareros y tomamos varios platos de pescado y el Yellowtrail Snapper Sandwich. Por supuesto, el postre fue un nuevo pastel de lima. Es un restaurante pintoresco y muy frecuentado.

Blogs y páginas de consulta

Nuestra ruta completa: 15 días en Florida
Florida Keys por TheWotme
Andaremos.com
Solicitud ESTA (página oficial) 

Nota: esta ruta la realizamos en dos jornadas parando en alguna de las playas, como las de Bahia Honda State Park o Anne's Beach

11 comentarios:

  1. Muy buenos tips! 👍🏻 Nosotros tenemos ganas de viajar a Florida y los Cayos estarán en el itinerario, sin duda! 😉

    Saludos!!! 😊

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    1. Sí, dentro de un viaje a Florida siempre tienen que estar Los Cayos.
      Gracias por comentar.
      Un abrazo

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  2. Parece que la pasaron muy bien en los Keys. Los tarpons o Megalops Atlanticus son una especie prehistórica. En Puerto Rico se llaman Sábalos. Crecen hasta mas de 2 metros. La pesca deportiva de tarpon genera mucho interes por estas aguas. Visitamos los cayos durante las navidades y pude ir kayaking. La verdad es que el agua calmada y clara me hipnotiza. Saludos a todos. Espero verlos algun dia por Monte Perdido.

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    1. Lo pasamos muy bien en los Cayos, gracias a tus consejos, desde luego.
      Los tarpons son alucinantes, no me extraña que sean prehistóricos...
      Nos veremos por Monte Perdido cuando quieras ;)

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  3. Me gustaría hacer snorkel, pero me da un poco de miedo, así que me iría a la excursión en barco, jeje. Qué curioso lo de los gatos, no tenía ni idea de que podían tener 6 patas!

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    1. Jijiji, 6 patas no!!! 6 dedos ;)
      Yo soy totalmente de secano y aquí no, pero en México sí que hice esnorquel y me gustó mucho, no tuve miedo. Te animo a probarlo.
      Un abrazo

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  4. Ya sabes que me lo guardo. Espero poder ir no tardando mucho!

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  5. Ya he comentado alguna vez que Florida y Miami no es un destino que me llame demasiado, pero si hay algo que quiero ver de allí son los cayos y sobre todo Key West y cruzar esa carretera sobre el mar, así que tengo que ir sí o si. Voy a ponerme al día con tu blog porque he estado desconectada de todo este mundo blogueril, jeje.

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    1. Caliope, menos mal que yo no actualizo mucho el blog, menos trabajo para pornerte al día conmigo ;)
      Florida tampoco es que fuera uno de mis destinos más soñados, pero surgió y lo disfrutamos mucho. Creo que los viajeros curiosos siempre descubrimos cosas en cada destino y siempre hay lugares a los que queremos ir. En esta zona mi sueño eran Los Cayos, protagonistas románticos de muchas películas y los Everglades.
      un abrazo

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