12 de septiembre de 2016

Tres días en Miami


Miami es una ciudad luminosa, la alegre capital del sol, del apodado como el Sunshine State. Nada más aterrizar conocimos su carácter distendido y vimos lo fácil que sería integrarnos en su ambiente latino y caribeño para pasar unos días de vacaciones al más puro estilo americano.

 

Aterrizando en el aeropuerto internacional.

Con el ESTA en el bolsillo y el pasaporte electrónico, lo mejor es dirigirse lo primero de todo a los controles automáticos. Tras responder unas rápidas preguntas, escanearán nuestro pasaporte, nos tomarán las huellas digitales y finalmente te harán una fotografía. Dependiendo del grado de coincidencia de esta foto con la del pasaporte podrás seguir tu camino o te pondrán una gran X y tendrás que pasar por el mostrador donde un funcionario nos hará las preguntas pertinentes, toma de huellas y fotografía. De nuestro grupo de 4 personas, tan solo una pasó el control automático, así que no es tan fácil poner la misma cara después de un viaje de 10 horas que la que tenías cuando te hiciste la foto para el pasaporte.
Una vez con las mochilas al hombro, teníamos que llegar hasta el centro de Rent a Car. Seguíamos las indicaciones de los carteles, tomar un ascensor, un tren y caminar un rato hasta llegar a esta enorme sala donde encontraremos los mostradores de las empresas de alquiler.
Como ya anticipábamos anteriormente en nuestro recorrido por Florida, hay que buscar y comparar entre las distintas compañías. A través una página comparadora de alquiler de coches en Miami, encontramos mejor precio que directamente en las propias páginas de las empresas de alquiler y nos decantamos, una vez más por Álamo con la que habíamos tenido buena experiencia.
Al llegar nos atendieron en español, hicimos todo el papeleo, que llevó un buen rato y nos indicaron que bajáramos al garaje donde el personal de Álamo nos entregaría un coche de la gama elegida.
Cual fue nuestra sorpresa, cuando la chica encargada de los coches nos invitó a coger un coche de una gama superior a la que habíamos reservado, un Jeep Grand Cherokee enorme que nos haría un viaje cómodo durante toda nuestra aventura.

 
Con nuestro flamante coche y nuestro GPS en marcha nos dirigimos al Hotel Casa Claridge en pleno Ocean Drive. Un coqueto hotel al lado mismo de la playa donde nos recibieron con unas copas de champagne mientras nos registrábamos.

 

Día 1: Down Town,  Coral Gables y Coconut Grove

Programamos el GPS para que nos llevara al centro y pronto nos asombramos con las vistas que teníamos al cruzar el puente. Es Miami, tal y como lo habíamos visto y soñado.
Dejamos el coche en un aparcamiento: todo el día $20; 4 horas $15.
Nos dirigimos hacia el Metromover, la línea circular de 7 km. gratuita que circula por lo alto de la calle, en mitad de los rascacielos. Esta línea gratuita es la Inner Loop y realiza un trayecto que dura unos 10 minutos. Con ello conseguimos una visión original del centro financiero de la ciudad y ya estábamos ansiosos por descubrirla.
 

Entre llamativos rascacielos y edificios federales paseamos hasta llegar al Dade County Courthouse. Tras pasar un escáner entramos a un impresionante vestíbulo con unos mosaicos en su techo donde se puede ver la primera versión del sello del Estado de Florida.
La Gesu Church es la iglesia católica más antigua de Miami, construida en 1922. Cuando entramos vimos que estaban diciendo misa en español.

El Bayside Marketplace es un concurrido y animado complejo comercial que rodea el puerto Miamarina donde amarran muchos barcos. Paramos a refrescarnos en el Hooters para seguir por el Bayfront Park en un agradable paseo.

 
Antes de comer, fuimos hasta el Brickell Point que ofrece unas magníficas vistas.

Cuando llegamos a Coconut Grove, pasamos de largo Grand Ave, donde comienzan las casas más bajas, humildes, pero donde el aparcamiento es gratis y solo serían 5 minutos caminando. Aquí comenzó a llover bastante y nos refugiamos en el Sandbar Grill, que es un sportbar con muchas pantallas y que "casualmente" televisaba el partido de la Eurocopa 2016 España – Turquía. A mí me pareció sospechoso que los chicos nos hubieran dirigido hacia allí a esa hora pero no quiero pensar mal.
Estuvimos de charla con un señor que vivió en Zaragoza durante unos años y entre cerveza y cerveza y coca-cola sin límite llego el final (3-0). Como seguía lloviendo decidimos hacer la ruta en coche por Coral Gables.
Es una zona residencial, privilegiada y casi sin bajar del coche pudimos acercarnos a los puntos más importantes de la zona.

 

Entramos por la entrada de Granada y circulamos entre mansiones hasta el depósito de agua Alhambra.
 

Circulamos por una de las calles con más encanto del barrio, Coral Way y nos paramos para ver desde fuera la Venetian Pool, una idílica piscina donde darse un remojón. Llegamos hasta el Hotel Biltmore (1926) con una réplica de la Giralda en su fachada, que alojó a persojanes como los duques de Windsor o Al Capone entre muchos otros.


 


Como la lluvia había cesado, volvimos a intentar el paseo por  Coconut Grove y nos metimos en el CocoWalk, un agradable centro comercial al aire libre, con un patio interior rodeado de restaurantes y tiendas. Después de South Beach, este es el barrio más animado de Miami.

 

 

Día 2: Little Havana, Wynwood y Key Biscayne

Una vez más salimos de South Beach hoy camino de Little Havana. Nuevamente os recomendamos dejar el coche en las zonas residenciales que rodean la calle 8 para poder aparcar gratis.

 

Comenzamos el paseo por esta arteria principal que comenzaba a despertar, abriendo sus comercios: tiendas de puros, botánicas o coloridas fruterías.

 

Llegamos hasta el Máximo Gómez Park, donde los más mayores se reúnen cada día para jugar al dominó a velocidades de vértigo.


No nos daba tiempo a seguir las partidas, entre golpes de piezas, sumas de puntos y chascarrillos.



Hay unas normas que cumplir y los jugadores pueden ser expulsados si las incumplen.
En esta calle, podemos pasear sobre un particular Paseo de la Fama entre las avenidas 12 y 17, con estrellas en el suelo que reflejan el nombre de hispanos célebres como Julio Iglesias o Celia Cruz.
También contemplamos murales que recuerdan con nostalgia Cuba y pudimos visitar el Cuban Memorial Boulevard, el corazón nacionalista del vecindario, en la SW 13th Ave con una llama eterna conmemorando la invasión de Bahía de Cochinos. Otros monumentos recuerdan a héroes que lucharon por la independencia del país en el s. XIX.

 

Ese día comeríamos en el famoso restaurante cubano Versailles en el 3555 8th St. Pudimos probar un rico bocadillo cubano o la ropa vieja por un precio bastante asequible. Posee aparcamiento gratis para clientes.

Nos fuimos hasta Wynwood, al norte del centro, un barrio en pleno proceso de cambio que ha hecho que se transforme en un lugar repleto de actividad artística, dejando atrás su origen de gueto portorriqueño.
Se han creado espacios alternativos, sus muros han resurgido con prodigiosos murales coloridos, alberga varias galerías de arte y algunas ferias internacionales se dan cita aquí.

 

El centro del grafiti urbano de Miami es el Wynwood Walls. Atravesamos sus originales puertas y nos encontramos dentro de sus oníricos jardines contemplando preciosos y extraños murales.
 
Suele abrir desde las 10:30 hasta la tarde, pero mejor comprobar los horarios de cada temporada.

Al sur de la ciudad se puede visitar Cayo Vizcaíno. La Rickenbacker Causeway une la península con Key Biscayne y nuevamente las vistas son maravillosas.
La entrada al parque cuesta $8 por coche, pero si van más de 6 es algo más caro.
Aquí hay buenas playas, así que no olvidéis el bañador, aunque lo más interesante es el Cape Florida Light House, el faro que es el edificio más antiguo del Sur de Florida, que data de 1825.
 
Tuvimos suerte y fuimos testigos de una boda en la playa con el faro de fondo, nos pareció una estampa realmente preciosa y pusimos rumbo hacia el hotel parando a la vuelta a la derecha en zonas habilitadas para poder contemplar espectaculares vistas del Down Town.
 

Esa noche nos fuimos a descubrir la famosa fiesta nocturna de la ciudad. Comenzamos cenando en un local de moda entre los jóvenes, de ambiente alternativo y centro multicultural: el Tap Tap Haitian, un haitiano que ofrece comida del país caribeño y mojitos para acompañar. Nos gustaron mucho las gambas en salsa criolla. Está en el 819 de 5th St.

Continuamos la noche en South Beach, tomando unas copas en uno de los carísimos locales de Ocean Drive, en los bajos del Edison, con música en directo.
Aparcamos justo en la famosa avenida y como vimos muchas multas en los parabrisas decidimos pagar lo 6 dólares del parquímetro (hora y media) para no jugárnosla.
Para finalizar paseamos deslumbrándonos con los neones de los hoteles y edificios Art Decó, que han hecho famosa esta zona protegida de Miami con el Colony brillando azul en la noche. El ambiente era muy animado. Música que salía de todos los locales, gente abarrotando las calles y terrazas dejándose ver o coches de alta gama circulando y dejándonos boquiabiertos.
Nos dimos de bruces con el lujo y la fiesta que hacen famoso a Miami.

 

Día 3: South Beach

Hoy tocaba visitar la zona más famosa de la ciudad: South Beach.
Comenzamos visitando Lincoln Road que es una agradable calle peatonal, con terrazas, tiendas y galerías.
Girando al Sur llegamos a Española Way, entre las Avenidas Washington y Drexel. Con edificios que se dicen de inspiración mediterránea.

 
Cruzamos para llegar a Ocean Drive y comenzar el recorrido art decó. Miami, gracias a una campaña de conservación aun hoy vigente, alberga en esta zona la mayor concentración de este tipo de edificios del mundo.
El Breakwater recuerda con sus formas a un crucero y sus franjas dan sensación de movimiento

Con líneas rectas, geométricas, florales o de inspiración egipcia, colores claros y pasteles los hoteles de South Beach son su seña de identidad en este paseo marítimo único y original.
Es uno de los más famosos de Ocean Drive, el Colony Hotel con franjas características del Streamline Moderne

Además del Cavalier con sus angulosas esquinas, el Edison de estilo mediterraneo o el Leslie de un amarillo chillón, las estrellas del paseo, justo al otro lado de la calle son los que cultivan sus cuerpos y músculos en la arena de la playa.
Y casi sin darnos cuenta, llegamos al final de South Beach.
Queríamos comer cangrejo en Joe’s Stone Crab, pero por no haber confirmado antes los horarios, lo encontramos cerrado pues solo abren para las cenas, así que dimos media vuelta y nos fuimos a comer al restaurante cubano Puerto Sagua en el 700 de Collins Ave. Son típicos los empanizados, la vaca frita y los omnipresentes bocadillos cubanos. Las raciones son grandes y el precio moderado.
Terminaríamos la jornada, como no podía ser de otro modo, disfrutando de la maravillosa playa de Miami Beach.

Y haciéndolo a todo lujo, porque nuestro hotel, el Casa Claridge, nos ofrecía sombrillas, toallas y hamacas a todos los huéspedes y solícito el encargado nos colocó todo para que pudiéramos relajarnos toda la tarde a orillas del mar.

*este artículo contiene enlaces a empresas recomendadas que hemos utilizado en la preparación del viaje.

16 comentarios:

  1. Me ha servido micho para hacerme una idea del ambiente y las zonas...
    Si algún día voy lo usaré de referente ;)

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    1. A ver si pronto podéis ir y visitar la cercana NASA ;)
      Aquí estaremos para ayudar.

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  2. Aparte de la entrada que me parece muy biena, como siempre, me ha llamado la atención la luz de las fotos. Yo lo único que echo de menos cuando estoy fuera es la luz de Cádiz y por las fotos parece que Miami no se queda atrás en ese aspecto. Un saludito :)

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    1. Primero de todo, gracias por el piropo. Ya sabes que yo os admiro mucho a vosotros, por vuestros viajes y modo de ser... :)
      A pesar de ser temporada de tormentas, eran casi siempre por la tarde y el cielo se oscurecía pero por la mañana el sol era increible.
      Me alegra mucho que te gusten

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  3. Qué colorido tiene Miami!! Me encanta!!
    En las tres veces que hemos estado en Estados Unidos, nosotros siempre hemos pasado el control automático sin problemas... No sé si es que como íbamos con la peque es por eso que nunca nos han dicho nada.

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    1. M. Carmen, es la máquina la que te echa para atrás. Depende de la foto que llevas en el pasaporte con la que te hacen en el momento de llegada, si no hay una coincidencia alta... a pasar por mostrador :(
      Pero bueno, tampoco es una cosa muy grave, charlas con el policía de turno y ya está ;)

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  4. Saludos desde el Sunshine State. Han visto mucho en 3 dias. La temporada de Stone Crabs corre de Octubre a Mayo. Por aqui locos por que llegue el invierno. El calor y la humedad continuaran agobiando por un mes mas. Un par de tormentas han pasado cerca. Creo que viene otra la semana entrante. Miami me encanta. Siempre hay algo nuevo que ver y nos queda cerca.

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    1. Hola Eduardo.
      La luz y la vida de Miami nos gustó mucho, espero que el calor os de pronto un respiro.
      Un abrazo desde España

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  5. Me ha gustado mucho la entrada Mónica ! me parece muy buena! Espero que pueda servirme en un futuro que no hacemos más que posponer Florida y ya sabes las ganas que le tengo. Muchas gracias por compartirlo.

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    1. Tarde o temprano terminarás visitando Florida, seguro que sí.

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  6. Qué ganas de conocer Miami !!! He mirado en varias ocasiones la posibilidad de visitar la ciudad, pero el precio del alojamiento de momento me ha echado para atrás.

    Un saludo

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    1. Sí Víctor, es una ciudad algo cara, sobre todo si nos alojamos en South Beach. Nosotros por suerte encontramos una buena oferta y pudimos disfrutar de un buen hotel, pero en general los precios son elevados.

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  7. Que lindo Miami!!! nunca habia leido ni visto nada sobre Miami. No tenia idea de que fuera tan lindo.
    Sinceramente creia que era bastante feo y sucio. Aca en Argentina no se habla muy bien el lugar, pero esta bueno leer mas antes de sentenciar un lugar sin visitarlo.
    Muy bueno. Saludos!!!

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    1. Renata, justo unos amigos argentinos viajan constantemente a Miami, les encanta.
      Aun así no es mi ciudad de USA favorita, pero es colorida y alegre.

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  8. Con Miami pasa como con otras muchas ciudades estadounidenses. Las ves en tantas series que cuando llegas allí parece que ya te suena todo. Al leer tu post sólo pude acordarme del gran Dexter ;-)

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    1. Y de Horatio Caine, Sonny Crockett, Ricardo Tubbs.... ay, que igual eres muy joven para acordarte :P

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