25 de enero de 2015

Diario de Viaje Sri Lanka: Anuradhapura y Mihintale

Sólo su nombre evoca exotismo. Decir Ceilán es abrir nuestros sentidos al aroma de las especias, al sabor del té, a las terapias ayurvédicas... Contagiados por la fascinación que durante siglos ha atraído a piratas, colonizadores y viajeros por igual, viajamos a Sri Lanka con un único deseo: disfrutar de un país tan sensual y sugestivo como rebosante de cultura y naturaleza. Una aventura que nos llevaría a recorrer ciudades milenarias, parques nacionales que alojan fauna salvaje, las tierras altas donde probaríamos el mejor té del mundo, playas idílicas y ciudades coloniales con vestigios holandeses y portugueses.

Fieles y monje


DÍA 1: VIAJE A SRI LANKA

El viaje hasta la isla de Ceilán es largo y tedioso. Además de la escala en Londres, la parada en Male se hizo eterna y aterrizábamos a las 13:30 en el aeropuerto de Colombo.

En el aeropuerto, antes de salir hicimos varias gestiones: sacar dinero de un cajero, comprar unas tarjetas para los móviles y disponer de llamadas e internet por 1.300 rupias y cuando salimos, Akila y su hijo nos esperaban para llevarnos hasta nuestro alojamiento en Anuradhapura.

Cuando reservamos el hotel, nos ofrecieron algunos servicios y optamos por contratar al conductor que nos trasladaría desde el aeropuerto por 10.000 rupias. El vehículo era grande para ir cómodamente los cuatro durante las tres horas y media que el viaje duraba. Camino que al final fue más largo porque a nuestro chófer le pusieron una multa por saltarse una rotonda y casi llevarse por delante una moto. El pago de la multa generó en una serie de gestiones que nos llevaron a correos y comisaria para finalmente continuar con el viaje. También paramos a comprar algo de comida, así que eran más de las 18 horas cuando llegábamos al Melbourne. El primer día de viaje, llegar hasta la isla de Sri Lanka, viajar hasta nuestro primer destino y todas las peripecias que nos ocurrieron nos había dejado más que exhaustos.

La cena en el jardín fue una de las más agradables del viaje, la comida y el lugar invitaban a relajarse y a disfrutar de estas vacaciones recién estrenadas. Recomendamos los Noodles Melbourne Special, muy sabrosos y que nos adentraron en la comida local de lleno.

DÍA 2 ANURADHAPURA


Tras una noche reparadora, alguno decidió salir a correr y tomarle el pulso al país que ayer nos había recibido y a las 7:30 nos juntamos de nuevo en el jardín para tomar el desayuno.

Hoy nos recogería el hermano de Akila con el que pasaríamos todo el día y al que nos costaba muchísimo entender. Por 5.500 rupias nos llevaría en un monovolumen con aire acondicionado a recorrer Anuradhapura y por la tarde nos acercaría hasta Mihintale. Si vais dos podréis hacer este recorrido en tuktuk.

Qué ver en Anuradhapura

Anuradhapura acoge uno de los grupos budistas medievales más importantes de Sri Lanka y durante mil años mantuvo el estatus de capital de los reinos cingaleses independientes.
Estrenaríamos las visitas del viaje con Isurumuni Raja MahaViharaya (200 rupias). Un templo tallado en la roca muy original que alberga una interesante exposición de tallas donde podemos contemplar los “Amantes”.


Isurumuni Raja MahaViharaya 
A la entrada a este templo, contratamos un guía que por 1500 rupias nos acompañaría durante toda la mañana.
De este lugar merecen la pena las vistas desde lo alto de la roca y al bajar, pudimos ver tallado en la piedra un elefante que con su trompa parece esparcir el agua del lago y donde las familias cumplen con el rito de lanzar monedas a un hueco de la roca.


Elefante Isurumuni Raja MahaViharaya

Al norte de aquí queda la Dagoba Mirisavatiya en un blanco inmaculado que hacía que se confundiera con las nubes.


Dagoba Mirisavatiya 
Dagoba es el nombre que en Sri Lanka se da a las estupas, y en todo el país y sobre todo en el día de hoy, pudimos ver muchísimas ya que las más importantes se encuentran aquí y en Polonnaruwa. Son cámaras relicarias, por lo que todas recogen algún tipo de reliquia o recuerdo sagrado en su interior.
Las dagobas son de ladrillo, a veces encalado a veces visto, depende de la restauración.

Aún más al norte está la Dagoba Ruvanvelisaya, enorme y encalada también, con unos elefantes negros que custodian sus pies, data del siglo II. Se eleva a 55 metros de altura y parece que antes de que fuera destruida aun fue más alta.


Dagoba Ruvanvelisaya

Elefantes Dagoba Ruvanvelisaya 
 Justo cuando salíamos vimos una gran procesión de peregrinos que traían ofrendas. Precedidos por un hombre que toca un tambor, todos van vestidos de blanco y portan alimentos y otras ofrendas que las visitas al pasar tocan en una especie de ritual, como si desearan que la bendición de esas ofrendas se traspasara a ellos.

Procesión fieles Dagoba Ruvanvelisaya

Ofrendas en Sri Lanka

Un camino por el que tenemos que ir descalzos (nosotros lo hacemos con calcetines de repuesto como ya hicimos en India) nos lleva hasta el Palacio de Bronce que con 1500 columnas aun visibles debió de ser imponente en sus tiempos de esplendor, cuando su tejado fue de bronce. El edificio está construido en alto para evitar el agua y de paso protegerse de las serpientes.


Sri Lanka 
Justo al lado encontramos el Sri Maha Bodhi, el árbol que creció de un esqueje traído desde la India de la higuera bajo la cual Buda obtuvo la iluminación. Se custodia de forma permanente desde hace 2.000 años. Aunque ya todos los árboles de la zona descienden de este esqueje primigenio el original es el más trascendente y se reconoce fácilmente porque está sujeto por andamios dorados.

Sri Maha Bodhi

Volvimos al coche por este mismo camino, contemplando monos saltarines y desgarbados langures para llegar a la siguiente parada: KuttamPokuna.

Se trata de dos piscinas gemelas que servían para las abluciones de los monjes, a quienes no se les estaba permitido nadar pues esta actividad está asociada a la diversión.

La siguiente visita de la mañana es el Buda Samadhi. Está considerada una de las mejores tallas del maestro y aquí lo vemos en estado de meditación. Cuando visitéis el país, recordad que nunca hay que dar la espalda a Buda cuando os toméis las fotos, poneos un poco de lado, aunque en algunos lugares son muy estrictos y consideran que si estás mirando a la cámara aunque estés colocado sin darle la espalda ya estás infringiendo la norma y te llamarán la atención.


Buda Samadhi 
Continuamos por la Dagoba Jetavanarama, con un exterior de ladrillo ocre, data del siglo III. Su importancia radica en que guarda la reliquia del cinturón usado por Buda. Cuando se construyó, se convirtió en el tercer edificio más voluminoso del mundo, tras las dos Pirámides mayores de Egipto.

Dagoba Jetavanarama

Del Palacio poco queda en pie, pero destaca la bellísima Piedra de la Luna donde nos detenemos a descansar pues el calor no es fácil de llevar.

Palacio Anuradhapura

La última dagoba y visita de la mañana es la Dagoba Thuparama en cuyo interior se custodia la clavícula de Buda. Es la más antigua de Sri Lanka y una de las más antiguas del mundo. Aunque no es tan grande como las otras es increíble contemplar su blancura encalada que refleja implacable los rayos del sol. Está rodeada de 41 columnas cuya utilidad es un misterio pues este tipo de construcciones nunca tuvieron techos sostenidos por pilares.


Dagoba Thuparama

Anteriormente, hemos comentado que durante la mayor parte de la mañana caminábamos descalzos. Nosotros lo que hacemos siempre (ya lo hicimos así en India) es llevar unos calcetines de repuesto en las mochilas que nos colocamos a la entrada de templos y monumentos, de este modo nos protegemos los pies de suciedad e infecciones, y en esta ocasión también de suelos abrasadores, pues a pesar de llevar puestos los calcetines nuestros pies notaban el suelo caliente por el sol.

La entrada cuesta 25$, hay algunas de estas visitas que se pueden hacer gratis… otras se pagan aparte… las taquillas están ubicadas aquí y allí… en fin… un poco de descontrol y hay gente que ha visitado la ciudad antigua sin pagar un dólar. Es cierto que en relación al nivel de vida del país, esta entrada, como también las de Polonaruwa y Sigiriya no son nada económicas.

Terminada la visita a la ciudad antigua nos desplazamos hasta Main Street para comer y lo hicimos en el Family Bakers en el nº 270 de esta bulliciosa calle. Se trata de un concurrido local con un mostrador repleto de comida. Elegimos, echando a suertes varios productos, y alguno picaba demasiado para nuestro paladar occidental, pero en general estaba todo muy rico a base de verduras, pollo y frituras. También hay pasteles y dulces para terminar el festín. Por 420 rupias (menos de 3€) comimos los cuatro y salimos a recorrer la avenida.

Es un buen lugar para comprar en alguna de las tiendas de confección, fulares o faldas típicas de Ceilán, con telas tornasoladas de vivos colores.

La visita vespertina sería Mihintale cuya entrada son 500 rupias.

Doce kilómetros separan Anuradhapura de Mihintale, el templo de la montaña. Y teníamos que superar 1.840 escalones, antiguos e irregulares para llegar a la gran explanada, donde de nuevo hay que descalzarse. Durante el ascenso vimos varios carteles que anunciaban otros lugares y ruinas de interés y decidimos dejarlos para el descenso al final del día.

En el centro de la antigua explanada se eleva la Dagoba Ambasthale donde se cuenta que Mahindra se encontró con el rey. Está rodeada de columnas de piedra.

Dagoba Ambasthale - Mihintale

Decidimos comenzar subiendo, o mejor dicho, escalando hasta el gran buda que se alza en lo alto de la montaña.

Buda - Mihintale 
Subir es bastante resbaladizo, ir descalzo o con calcetines no ayuda nada, los monos saltaban y se cruzaban en nuestro camino pero una vez llegamos a lo más alto la imagen nos impresionó de verdad. Obligué a todos parar un momento en nuestro ajetreado día, respirar y ser conscientes de la maravilla que estábamos contemplando en ese momento.

Mihintale
Estábamos en Sri Lanka y en ese momento se hacía más patente que era así. Selva, dagobas y budas, monos saltando y sonrisas allí donde miráramos.

Bajando y caminando hacia la izquierda hay una cueva, pero justo antes nos topamos con el cadáver de un monje que está siendo velado. Yo no seguí más allá pero algunos se adentraron en la cueva.

Subir a la roca más alta del santuario se hace aún más difícil. La roca está muy pulida por el exceso de visitas, a pesar de que no nos encontramos el lugar muy concurrido, los escalones son tremendamente irregulares y en algunos casos no son tal sino que es la propia piedra la que nos sirve de apoyo en la subida y los traviesos monos corren a nuestro lado, parecía que se burlaban de nuestra torpeza bípeda.


Mihintale 
Allí arriba el viento azotaba con fuerza pero a la vez nos aliviaba el calor. Compartimos ese momento de disfrute con una familia con niños y adolescentes que se divierten con nosotros.

Mihintale 
Ya solo nos quedaba subir a la enorme Dagoba Mahaseya, a través de un camino un poco más transitable que los otros dos, pero que aun así, no dejaba de dañarnos los pies pues llevábamos rato caminando descalzos en un suelo muy irregular y con piedras. Una vez arriba, cumplimos con el ritual de dar la vuelta completa y pedir un deseo para tomar ya el camino de descenso.

No lo haríamos de tirón, pues habíamos dejado dos puntos para visitar a la bajada.


Mihintale - Sri Lanka 
Así, más o menos a mitad de camino tomamos un sendero a la izquierda que nos adentró en la jungla y va a parar al Naga Pokuna, el estanque de la serpiente. Nos encontramos con una gran familia de monos que se estaban dando un chapuzón al atardecer. Ellos parecían tan sorprendidos como nosotros de vernos ahí y se mostraban curiosos contemplándonos con enormes ojos, sobre todo los más pequeños.
Naga Pokuna - Mihintale

Naga Pokuna - Mihintale
Ya casi en la explanada donde nos esperaba el conductor, también a la izquierda, buscamos el Sinha Pokuna, con un león rampante muy deteriorado del que se dice que fue una de las mejores esculturas del país, y del que ahora apenas se adivinan las garras del animal.

Así terminaba un día maratoniano de visitas, de sorpresas, de sueños cumplidos. Volveríamos a cenar en el hotel para repetir la agradable cena del día anterior, respirando la frescura de la noche en el jardín y saboreando la deliciosa comida con especias y aromas de Ceilán.

Hotel Melbourne - Anuradhapura

Podéis seguir leyendo nuestro viaje:

Blogs de consulta y referencia para preparar este viaje:

Viajeros Callejeros: Sri Lanka y Maldivas
Volando Voy: Sri Lanka
Siuler Viajes y Fotos: Sri Lanka
En el camino con Moonflower: Viaje a Sri Lanka y Maldivas

24 comentarios:

  1. sin duda, vaya día mas bien aprovechado!! un gran detalle lo delos calcetines! a tener en cuenta ;)

    Que "monos" los monillos jeje y pensar que si se cabrean te la lían parda...ais.

    un abrazo

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    1. Lo de los calcetines es imprescindible porque hay zonas con unos pedrolos que hacen daño de verdad y al medio día quema. ...
      de los monos que te voy a contar, que me habría llevado 3 en la mochila ^_^
      Besos

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  2. Que buen post, me gustó tanto Sri Lanka...pero nosotros por falta de tiempo no pudimos visitar estos dos lugares, y parece especialmente bonito Mihntale.
    Me gusta mucho tu blog, además compartimos el amor animal.
    Saludos!

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    1. Conozco vuestro blog y os sigo ^_^
      Para nosotros son un imprescindible las dos visitas pero también tenemos que sacrificar algunos sitios en todos los viajes :-(

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  3. Qué grandes recuerdos. Sri Lanka tiene algo especial. Un placer leerte, como siempre. Besicos

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    1. Fue un gran viaje y en gran parte gracias a vosotros
      besos

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  4. Tuvo que ser un viaje realmente especial. Me encanta la foto de los monitos, son tan lindos XD

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    1. Sí que lo fue. Descubrir la isla es una maravilla además de se un viaje muy llevadero.

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  5. Impresionada con tu relato y con las fotografías de tan hermoso país. Selva, dagobas y budas... me gusta. Un abrazo

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    1. Es un país realmente fotogénico, exótico, cultural... es un destino muy completo para el viajero inquieto.
      Un abrazo,

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  6. Enhorabuena por el post!!! Cada dia que pasa y mientras más leo, más me gusta este destino. Lo apunto para un futuro!! Gracias!!!

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    1. Gracias Fran, estamos seguros de que es un país que te encantará y ojalá sea un futuro próximo cuando puedas visitarlo.
      Un abrazo,

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  7. Qué chulo!!! Uno de los tantos sitios que tenemos pendientes, y con vuestro post se nos han despertado las ganas de ir!!

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    1. Os encantaría chicos. Vosotros que amáis Asia...

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  8. ¡Qué bonito! Nunca he estado y no sé si iré algún día, pero me ha encantado conocerlo. Eso de los calcetines me parece muy útil, porque sino meterte ahí descalza... Ufff. Lo de los monos qué gracioso, con lo ágiles que son los puñeteros tiene que ser curioso subir sufriendo y verlos a ellos ahí a toda velocidad jejeje. un saludo!

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    1. Gracias Arantxa,
      Lo de los calcetines me lo aconsejó una buena amiga hace más de 10 años, la primera vez que fuimos a Asia y desde entonces seguimos ese consejo. Cuando estás allí y ves que tienes que entrar descalzo en algunos lugares, con piedras, marmol ardiendo o suciedad te das cuenta de que es uno de los mejores consejos viajeros que nos han dado ;-)
      Los monos son la leche, te sientes inutil a su lado, son alucinantes y preciosos también.
      Un abrazo,

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  9. Un buen truco lo de los calcetines, en India los llevaba, pero los templos estaban limpios y me gustaba sentir la piedra caliente, otra cosa es cuando no está muy limpio o la superficie no es lisa. Preciosas fotos, me atrae ese país, bueno, me atrae todo lo que suene a exótico, es una pasada estar en esos sitios tan diferentes a los nuestros. En cuanto a los monos, me dan yuyu de todos los tamaños, je je. Un saludito.

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    1. Aqui el mayor problema es que la superficie es pedregosa y hace daño de verdad si vas descalzo.
      Es un país muy exótico, muy seguro, muy tranquilo... desde luego lo recomendamos.
      Un abrazo,

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  10. Hace tiempo que me ronda este país por la cabeza... En cuanto a vacunas, ¿qué necesitasteis? ¿Cómo lo ves para ir con un peque?
    Un abrazo

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    1. En cuanto a vacunas llevamos muchas puestas y no nos pusieron ninguna nueva, tétanos, hepatitis, etc... para la malaria desde el año pasado ya no recomiendan tomar la profilaxis, así que, en vacunas, para este viaje no nos hizo falta nada, aun así para la niña... supongo que habrá que tener alguna precaución de más.
      Además, si mal no recuerdo, el dengue sí que se sigue contagiando
      Se puede contratar un coche con conductor para la mayor parte del viaje, así que será cómodo para viajar con la pequeña, aun así, yo esperaría algún añito más.
      Besos

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  11. Impresionante todo, pero el gran buda y las vistas desde la cima espectaculares! Buen estreno del viaje, se os debió olvidar rápido todas las horas invertidas para llegar. Sri Lanka me parece un destino fascinante porque hasta hace poco tiempo no había leído muchos relatos y todo me sorprende para bien.

    Seguiré muy atenta al resto del viaje.

    Un abrazooooo

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    1. Es una isla que merece mucho la pena. Tiene mucho por ofrecer al viajero, aunque ya empieza a notarse mucho el turismo.
      Pronto publicaremos más.
      Un abrazo,

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  12. Excelente relato y fotos! Sri Lanka es un completo viaje cultural, de naturaleza y fauna, activo, exótico, imperdible, felicitaciones por el post!

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    1. Gracias ambar por tu comentario.
      Sri Lanka tiene todo lo que mencionas. Volvimos encantados.
      Un abrazo,

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