Escapada a Nápoles y Pompeya

Las ruinas de Pompeya y Herculano constituyen el sitio arquológico más fascinante de Italia. Visitarlas supone adentrarse en unas ruinas que parecen vivas todavía, abandonadas hace apenas un instante. Adentrarnos en sus villas, teatros o templos nos descubren detalles de la vida de sus habitantes.
 
Una escapada asequible para hacer desde Roma es viajar hasta Pompeya y Nápoles, dejando atrás por un día la bulliciosa Roma para descubrir otras maravillas del país.
Podemos elegir hacerlo en tren, lo que nos condicionará más el día y las visitas, o alquilando un coche y pudiendo visitar además Herculano o el Parque Nacional del Vesubio. Cualquiera de las opciones nos hará disfrutar de un día repleto de descubrimientos y de lugares muy especiales.
Parque Nacional del Vesubio (Imagen de Pili y Kike)

Cómo llegar a Nápoles y Pompeya desde Roma

Para viajar desde Roma en tren a Nápoles, cogeremos el tren hasta esta ciudad y desde aquí otro tren que va hasta Sorrento y que en menos de 40 minutos nos dejará en Pompei Scavi. Antes podremos bajar en Ercolano Scavi para visitar las ruinas de esta otra ciudad.

Pompeya y Herculano

Cuando entras en Pompeya parece que el mundo se haya detenido en la época romana, en un momento en que esta ciudad disfrutaba de su máximo esplendor. Acostumbrados a las ruinas romanas, donde la imaginación ha de ser la que trabaje por lo poco que el tiempo ha dejado en pie, sorprende al visitante contemplar domus completas, frescos brillantes, mosaicos en buen estado, tabernas, panaderías o pasos de peatones. Es lo que las cenizas, gases y nubes ardientes del Vesubio hicieron, tras aniquilar a una población por completo: conservar el ambiente y la forma de vida de Pompeya tal y como fue en sus tiempos de opulencia.

 

El foro nos recuerda que era el centro neurálgico de la ciudad. Con el Vesubio de fondo, la imagen es magnífica por todos los edificios civiles y religiosos que allí se levantaron, como el Templo de Apolo, Júpiter y Vespasiano o la Básilica, que fue sede del Tribunal de Justicia y donde se realizaban las transacciones comerciales.
Pasear y perderse por las calles de Pompeya es el sueño de todo viajero, un lugar mítico que invita a pasear, a entrar en sus diferentes edificios; las termas, los hornos de pan o las casas de sus habitantes, caminando por sus atrios y adivinando cómo sería la vida de las gentes de aquella época.

Panadería de Popidio Prisco, en el callejón Torcido. Aquí se molía el grano y se elaboraba el pan
Todavía podemos ver en sus vías empedradas (la Vía Estabia y la de la Abundancia son las más importantes)  los surcos de las ruedas de los carros.

 

Además del Foro, visitas imprescindibles son las Termas del Foro, el Lupanar, el Teatro y el Anfiteatro, la palestra o la maravillosa Villa de los Misterios.
A ésta llegaremos atravesando la Puerta de Herculano y recorriendo después la Vía de los Sepulcros. En sus frescos, destaca el triunfo del brillante "rojo pompeyano".

Fresco del dormitorio principal de la Villa de los Misterios
Y de sus habitantes, también queda algún resto. Podemos ver los moldes de las personas que quedaron sepultadas en la lava, sorprendidas en sus quehaceres diarios sin apenas tiempo para reaccionar.
Se puede perder gran parte del día en esta visita, si nos apetece hacerla sosegadamente, llevándonos un buen recuerdo de la legendaria Pompeya.

No muy lejos de allí, se alzaba Ercolano (Herculano), también devastada por la erupción del Vesubio que igualmente guarda interesantes villas con mosaicos y frescos.
Las excavaciones sacaron a la luz casas patricias más lujosas y mejor conservadas que las de Pompeya.

Casa de Neptuno y Anfítrite en Hercolano (Imagen de Pili y Kike)
Podéis comprar una entrada combinada para visitar las dos ciudades.

Nápoles

La decadente Nápoles tiene personalidad propia, también vivió tiempos mejores, pero es en su decadencia donde reside su encanto y belleza.
Es cierto que su tráfico es algo caótico (algo más que en el resto de Italia), verdad es que su aspecto es un tanto sucio y descuidado, pero así es Nápoles y es así como conquista.
Nápoles es famosa por sus castillos, palacios y museos y si visitáis la ciudad a finales de año, podréis recorrer el maravilloso mercadillo de belenes.

DATOS PRÁCTICOS:
- Aparcamiento libre del Parque Nacional del Vesubio: 40°49'42.1"N  14°25'36.2"E
- Tren Circumvesubiana desde Nápoles a Sorrento. Paradas Ercolano Scavi y Pompei Scavi
- Cerca de la estación Ercolano Scavi hay agencias que organizan excursiones al Parque Nacional del Vesubio. Hay que tener en cuenta el sol para esta visita, pues la bruma matutina puede tapar las vistas a Ercolano, Nápoles, Pompeya e incluso Capri.

Agradecimientos a  Pili y Kike por prestarme sus fotografías y facilitar información de Herculano y el Parque Nacional del Vesubio.


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