Notas de viaje: Zaragoza


 
Tantos viajes por el mundo no hacen que nos olvidemos de nuestra ciudad.
Bien comunicada con Madrid y Barcelona con el AVE, un aeropuerto, no muy grande pero con algún destino internacional y nacional interesante y con una buena oferta hotelera, hacen a Zaragoza una ciudad perfecta para pasar unos días en los que disfrutar de visitas culturales, escapadas a la naturaleza y por supuesto, aprovechar para probar nuestra gastronomía.
Para degustar las famosas tapas de la ciudad hay muchos lugares, que cada día se esmeran más en sorprender y presentar tapas originales y deliciosas.
En el centro nuestros favoritos son: Meli Melo en la calle Mayor, Doña Casta, la Miguería, el Uasabi por poner solo algunos, en el Tubo. En el barrio de la Almozara, no muy lejos del Palacio de la Aljafería, está el Cervino, que es un lugar pequeño pero muy concurrido y muy famoso, así que intentad haceros un hueco y entrad.
La Aljafería: Este palacio está formado por edificios de diversas épocas y estilos. La época taifal fue la más importante de la historia de este lugar, construido por orden del monarca Al-Muqtadir en el s. XI.
Posteriormente fue reformado durante los reinados posteriores a la reconquista de Pedro IV y de los Reyes Católicos.
La torre del Trovador es la edificación más antigua del Palacio e inspiración para Verdi cuando componía su ópera Il Trovatore.
Os recomiendo la visita al interior del Palacio que os transportará a tiempos pasados gloriosos, los domingos es gratis.

La Basílica de Nuestra Señora del Pilar es la imagen que esta ciudad siempre nos evoca. Según la tradición, se construyó en el mismo lugar donde la Virgen se apareció al apóstol Santiago.

Actualmente, a pesar de la mezcla de estilos, su interior alberga lugares de interés como la Santa Capilla o el maravilloso retablo mayor y bóvedas decoradas por artistas de renombre como los hemanos Bayeu o el mismísimo Francisco de Goya.
Aunque La Catedral, La Seo de Zaragoza, es mi debilidad. Una obra maestra.
Su bella torre barroca y su fachada neoclásica son una imagen magnífica, y en su lateral, destaca un maravilloso muro mudéjar, que merece la pena contemplar y detenerse a admirar.

Feria medieval en Zaragoza con la SEO como telón de fondo

Su interior es una joya. Con numerosas capillas renacentistas y barrocas, su enorme y bello cimborrio que se eleva sobre el altar principal, el coro con sillería gótica del s.XV o el retablo mayor, obra gótica del mismo siglo.
Por otro lado, si queréis ver Zaragoza con los ojos de un viajero que la descubre, os invito a leer la crónica de Vero, de Viajar Code: Verónica. Seguro que os contagia su entusiasmo y sus ganas de visitar la ciudad.

¿Una escapada interesante?
Hace algunos meses, salimos unos kilómetros de Zaragoza y pusimos rumbo a Fuendetodos. El pueblo natal de Francisco de Goya.

Calles de Fuendetodos
En él, se ha conservado la casa donde nació, que sigue el modelo de casa popular aragonesa, con atributos y cualidades propias de una casa labriega, de construcción sencilla.
La cocina, lugar destacado de la casa del genial pintor aragonés
A unas calles de allí, en el nº 3 de la Calle Zuloaga, nos encontramos con el Museo del Grabado. La casa que lo acoge es una casa típica del somontano aragones.

 
Merece la pena la visita, sorprenderse con algunos de los grabados del genial pintor, que se atrevió a tocar temas, muchos de ellos polémicos.
La colección se divide en las series de: Los Caprichos, La Tauromaquia, Los Desastres de la Guerra y Los Disparates.
Fuendetodos también ofrece otras visitas interesantes como Los Neverones, que son edificaciones construidas para almacenar nieve caida durante el invierno y convertirla en hielo. Estos neveros datan del siglo XVIII.
Fuendeverde es un espacio de naturaleza y medio ambiente, con una gran exposición con maquetas, dioramas, hervario, un aula-taller...
En general, Fuendetodos, es una excursión interesante, cerca de Zaragoza que nos ofrece cultura, arte y naturaleza a partes iguales.

Volviendo a Zaragoza, cruzando el Puente de Piedra, en la calle Horno nº 15 se esconde un edificio catalogado de Edificio Histórico-Artístico de Zaragoza y calificado como de interés ambiental. Esta ubicado a un corto y agradable paseo de la mismísima plaza del Pilar.

 
Esto es lo que nos cuentan sus propietarios de la historia del lugar y de la zona:

A principios del siglo XIX, el barrio del Arrabal apenas ocupaba el espacio hoy delimitado por las calles Sixto Celorrio, Valle de Zuriza y Matilde Sangüesa, con el añadido extramuros del Convento de Jesús. Dentro de este espacio y en sus inmediaciones, se encuentran algunos de los lugares más emblemáticos y significativos durante los Sitios de Zaragoza.
Como monumento relevante destaca el Puente de Piedra, una cruz en la zona central (en un saliente a la izquierda, teniendo como referencia el Pilar a la espalda) señala el lugar exacto dónde, los religiosos Basilio Boggiero y Santiago Sas, fueron asesinados por los franceses y arrojados al Ebro.
A la izquierda del Puente de Piedra tenemos La arboleda de Macanaz. En 1809 fue un enorme cementerio, allí fueron enterrados en una fosa común miles de caídos en el Segundo Sitio, actualmente es un parque que discurre a lo largo de la margen izquierda del rio Ebro.
Continuando por la calle Sobrarbe, nos encontramos con las calles típicas de este barrio agrícola en sus orígenes; por la calle Horno accedemos a la plaza de la Mesa (su nombre se debe a la mesa de contratación de los jornaleros que allí se situaba), también se da paso al pintoresco callejón de Mariano Lucas, lugarteniente del Tío Jorge y su sucesor al mando de los arrabaleros armados. Más adelante y a la derecha encontramos la plaza del Rosario, es como una bonita plaza de pueblo en medio de la ciudad.
Su interior está decorado con gusto y es muy acogedor.



Si pensais en visitar Zaragoza, también podeis organizar visitas a otros lugares de Aragón, de los que ya os hablamos en anteriores entradas:
Un pedacito de Aragón
Loarre y Riglos
El Barranco del Tranco
Motonieve en Hoz de Jaca

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