Diario de viaje a México: Yucatán



Un viaje circular de 11 días por la Península del Yucatán, que nos llevará , recorriendo los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, a conocer una de las nuevas maravillas del mundo, a deslumbrarnos con los colores de Campeche e Izamal, a nadar entre tortugas marinas y a adentrarnos en una historia y una naturaleza fascinante.

Diario de viaje a Yucatan con coche de alquiler

DÍA 1 – VIAJE A CANCÚN

El primer día lo pasaríamos prácticamente viajando, desde que salimos de casa con las mochilas al hombro y con mucha ilusión, para coger un tren.
El vuelo salió con media hora de retraso por culpa de un pasajero que decidió no coger el avión. Es la segunda vez en un año que nos pasa esto.
En general el viaje fue cómodo, amenizado con alguna turbulencia bastante fuerte añadiéndole aliciente al trayecto para aquellos que nos da miedo volar.
Como llegábamos ya de noche a Cancún, habíamos reservado un hotel cerca del aeropuerto, de este modo, al día siguiente podríamos madrugar y comenzar temprano nuestra aventura yucateca. Así que, una vez recogidas las mochilas y que nuestra luz se pusiera verde dándonos vía libre, nos dirigimos al exterior para buscar a alguien de AMERICA CAR RENTAL que nos llevara hasta la oficina de alquiler de coches.
Nos costó encontrar al representante, no iba debidamente identificado ni llevaba ningún cartel grande con nuestro nombre como nos habían indicado por mail que llevaría. Además nos habían advertido en este mismo correo de que se nos acercarían representantes de otras compañías para intentar que alquiláramos con ellos, incluso diciendo que la empresa que buscábamos ya no existía. Así que ahí estábamos, cansados por el largo viaje y sospechando de todo aquel que se nos acercaba. Al final tuvimos que confiar en un señor que nos indicó quién era el representante de America Car Rental, nos acercamos, nos enseñó la lista de clientes donde figurábamos y ya más tranquilos, nos metió en una furgoneta que nos llevaría a la oficina a recoger nuestro flamante coche.
Allí de nuevo nos tocó sospechar y estar alerta, pues nos ofrecían otro coche más pequeño. Al final, nos llevamos un Nissan X-Trail, enorme y en buen estado, que era el equivalente al Dodge Caliber que habíamos elegido.
NOTA VIAJERA: Siendo solo dos, ¿por qué queríamos un coche tan grande? El principal motivo era que habíamos leído que las carreteras del Yucatán están llenas de badenes reductores de velocidad que acababan rozando los bajos de los coches pequeños, también queríamos visitar Sian- Kan cuya carretera era un desastre debido sobretodo a los destrozos ocasionados por el huracán Ernesto y por último, íbamos a pasar bastantes horas al volante y dentro del coche, así que nos decidimos por un coche grande y el precio mereció la pena. Se pueden encontrar coches más baratos, ya depende del presupuesto y las prioridades de cada uno.

En la agencia nos revisaron bien el coche, que todo funcionara, apuntaron los arañazos o pequeños desperfectos que tenía y nos fuimos al hotel, que por cierto, estaba a la vuelta de la esquina.
El hotel era el CONFORT INN que está muy bien, aunque no era barato en absoluto, pero era lo que en ese momento buscábamos, que era no entrar a Cancún Pueblo para no perder tiempo por la mañana. Cenamos en el restaurante del hotel y, agotados, nos fuimos a dormir soñando con todo lo que nos esperaba en los próximos días.
TIPS DE VIAJE
Preparación del viaje: Previamente a nuestro viaje contactamos con el Consejo de Promoción Turística de México que nos facilitaron muchísima información de la zona.
CANCÚN
VUELOS
Nosotros entramos y salimos por Cancún. Hay vuelos directos con Air Europa y también es posible volar con Iberia.
CONFORT INN CANCÚN
El hotel está muy bien, las habitaciones son grandes, con tv, nuevas y con artículos de aseo. Lo único que no nos pareció bien es que, como queríamos madrugar no nos prepararon nada para desayunar y perdimos el desayuno que llevaba incluido el precio de la habitación, en otros hoteles lo hacen. Sin embargo, pudimos tomar un café por la mañana ya que la habitación cuenta con cafetera y agua mineral de cortesía.

AMERICA CAR RENTAL
Agencia de alquiler de vehículos con sucursal cerca del aeropuerto. Incluyen servicio de recogida y traslados al aeropuerto, tanto a la ida como a la vuelta. Nos revisaron el coche concienzudamente antes de entregárnoslo. No hemos tenido ningún problema. La recomendamos.

DÍA 2 – DE RUINAS, CENOTES Y CIUDADES COLONIALES

Eran las 5 de la mañana, mucho antes de que sonara el despertador, cuando nos despertábamos, acusando los efectos del cambio horario y un poco también por la emoción de lo que nos depararía el día. Así que, tras una ducha y un café que nos puso las pilas, iniciamos nuestra ruta por la Península del Yucatán.
Teníamos mucho planificado para ese día y tomamos la decisión de ir por la autopista de pago, aun a sabiendas de que era bastante cara. Hasta EK-BALAM son 241 pesos, si bien es cierto que es rápida y tranquila pues íbamos casi solos por allí.
Al principio todo fue un caos: el coche automático, se empañaron los cristales, comenzó a llover y no sabíamos poner los limpiaparabrisas, el GPS parecía no acertar del todo, no sabíamos a cuánto estaba el límite de velocidad… vivimos unos momentos de tensión pero poco a poco fuimos resolviendo las dudas y el sol comenzó a brillar.
Nos presentamos alrededor de las 8 horas en el aparcamiento de Ek-Balam y un chico se ofrece a cuidarnos el coche. A veces resulta agotador que durante todo el día te estén pidiendo dinero, hasta por respirar, ¡y no habíamos hecho más que empezar!
Las ruinas de Ek-Balam, nuestras primeras ruinas mayas, son muy bonitas, las vemos prácticamente solos y tienen todavía ese encanto que el turismo masivo corrompe. De las esculturas de este recinto, se dice que son de una belleza extraordinaria y la verdad, es que son magníficas.




Su gran pirámide, denominada la Acrópolis, me dejó como recuerdo agujetas en los cuádriceps por unos cuantos días, hasta que a base de subir y bajar pirámides durante el resto del viaje conseguí una buena forma física.




De regreso al coche, nos ponemos los bañadores, cogemos nuestros equipos de esnorkel y vamos a la entrada del CENOTE XCANCHE, justo al lado de la entrada a Ek-Balam, compartiendo parking.
Llevábamos poco dinero en efectivo y hablamos con el señor de la taquilla que nos deja por 500 soles los dos, el paquete de aventura que consiste en la entrada, alquiler de bici, dos bajadas en tirolina y descenso rapelando al cenote todo ello acompañados de un guía que en nuestro caso fueron dos. De este cenote ya escribimos algo en Cuatro Joyas.


Está gestionado por una cooperativa indígena, gente que intenta conservar el entorno y el cenote como lo conocieron sus antepasados. Respetan mucho la naturaleza ya que es su medio de vida, tanto que a uno de nosotros le picó un tábano y comenzó a inflamarse la zona afectada. Uno de nuestros acompañantes nos preguntó si confiábamos en la medicina natural, mientras busca unas hojas entre la maleza. Le respondimos que sí, nada teníamos que perder, así que comenzó a masticarlas y a preparar en su boca una maseta. Le aplicó este emplaste y comenzó a notar un alivio instantáneo. Fue increíble.


La verdad, disfrutamos mucho de esta visita. Estábamos solos conversando con dos de las personas que trabajan allí, nos contaron cosas sobre la cooperativa, del cenote, de su vida… conversaciones que a los viajeros tanto nos apasionan. Ojalá que puedan seguir adelante con su trabajo y con el proyecto, para que este cenote conserve eternamente su belleza.


Con muy buen sabor de boca, volvimos en bicicleta hasta el aparcamiento donde nuestro coche nos esperaba para poner rumbo a Valladolid.
Tuvimos suerte y encontramos hueco para aparcar cerca de la plaza y desde allí comenzamos nuestra visita a la ciudad.
Valladolid nos encantó. Es una preciosa ciudad colonial y la zona centro está realmente bien cuidada y conservada. Decidimos comer en la Lonchería Castaño en el mercado: mole con pollo, lomitos de cerdo… para comenzar a probar la comida local. Son platos sencillos pero sabrosos y por 100 pesos los dos, no está mal.
El paseo nos llevaría hasta la Iglesia de San Servacio, a la preciosa calle colonial 41, la Calzada de los Frailes que es una de las más antiguas y que lleva directamente hasta el convento de San Bernardino de Siena en cuyo apacible interior se esconde un cenote en sus jardines y unas cuantas imágenes interesantes.

Su exterior es solemne.

 
Se hizo un poco tarde y fuimos caminando hasta el mercado que ya encontramos casi cerrado y ubicado en una zona no tan bonita como el centro, pero también interesante. Y para finalizar, visitamos la zona de la Candelaria, muy tranquila y agradable para dar un paseo por su plaza y la Iglesia que toman el nombre del barrio.

Así terminamos con Valladolid y nos fuimos hacia los cenotes de XKEKEN y SAMULA. Pensábamos que una entrada sería válida para los dos, sin embargo en la taquilla nos sacaron del error y tuvimos que elegir entre uno de los dos, pues por tiempo no podíamos acceder a ambos. Nos decidimos por el primero, XKEKEN, que resulta ser precioso. Cerrado prácticamente en su totalidad, la luz del sol penetra por un agujero en su cubierta, de la que cuelgan tremendas estalactitas iluminadas por luces de colores, lo que le da un ambiente mágico al lugar. Bone se lanza al agua, que está fresquita y yo me quedo disfrutando del momento.

Aquí pusimos fin a este día de maratoniano de visitas y nos fuimos directos al hotel Dolores Alba a descansar, a remolonear en sus hamacas mientras esperamos a que llegue la hora de la cena.

TIPS DE VIAJE
AUTOPISTA CANCÚN-EK-BALAM: 241 pesos
ENTRADA EK-BALAM: 35 pesos + tasa 60 pesos (extranjeros)
CENOTE XCANCHE: paquete de aventura 300 pesos por persona. Puedes negociar, nosotros lo hicimos por 500 pesos los dos. Incluye bicicleta, tirolina sobre el cenote, descenso rapelando y la entrada al cenote.
VALLADOLID:
ENTRADA CONVENTO SAN BERNARDINO: 30 pesos
LONCHERÍA CASTAÑO – Mercado de Valladolid – Mole con pollo, lomitos de cerdo y bebidas por 100 pesos
CENOTE XKEKEN: 54 pesos
CHICHEN ITZA:
Hotel cercano a las ruinas de Chichén Itzá. Con dos piscinas y restaurante. Las cabañas adosadas son amplias, aunque el baño necesitaría algún arreglo porque está un poco destartalado. El desayuno a base de café, zumo, frutas y tortillas.

 

 

DÍA 3: OTRA MARAVILLA DEL MUNDO Y CIUDADES COLONIALES

Hoy nos esperaba uno de los momentos cumbres del viaje: CHICHEN ITZÁ. Y es que llevábamos soñando con este momento desde siempre. El misterioso mundo maya, su simbología, sus construcciones… ¿qué viajero no ha soñado alguna vez con ser explorador y descubrir estos lugares?
Aunque hoy en día, la selva que antaño ocupaba Chichen Itzá ha dado paso a las hordas de turistas que la visitan, es fácil poder pasear por el recinto arqueológico tranquilamente si madrugamos y acudimos cuando abren a las 8 de la mañana.
Y ese era nuestro plan. Bone madrugó para hacer su entrenamiento matinal y, tras un buen desayuno al lado de la piscina en el Dolores Alba, antes de las 8 ya estábamos en el aparcamiento de Chichén Itzá pagando la entrada (57 + 120 tasa extranjeros + 22 pesos parking).
Se  nos acercó Felipe, para ofrecerse como guía y cerramos el trato en 450 pesos, y desde luego mereció la pena.
Es un hombre que trabaja allí desde 1974 y conoce muchos de los secretos del recinto que sus curtidos ojos azules vieron antes de que nosotros supiéramos ni siquiera caminar. Pudo compartir descubrimientos con muchos arqueólogos trabajando con ellos codo con codo y nos describió cosas que ahora permanecen cerradas al público.
De Chichén Itzá hay que decir que el honor que ostenta de maravilla del mundo es absolutamente merecido. La pirámide de Kukulkán es magnífica así como todos los edificios que la rodean.


Felipe nos relataba la historia y la leyenda, las palabras fluían de su boca y nos transportaban hasta los tiempos en que los mayan habitaban el lugar.

Contemplar el inmenso juego de pelota, prácticamente solos, experimentando con la acústica de esta misteriosa construcción, ver los relieves que lo rodean, algunos en tan buen estado que incluso conservan la policromía original, nos llevó a vivir un  momento mágico.

Los interesados en la cultura mesoamericana hemos leído en ocasiones que era al ganador al que se le cortaba la cabeza. Pues bien, Felipe no se pronunció sobre ninguna teoría pues parece que no están confirmadas. El hecho de que fuera al ganador al que se sacrificaba tiene sentido pues sería el hombre con más fuerza y destreza, digno de ser sacrificado al dios. Pero algunas hipótesis presuponen lo contrario así que el asunto sigue envuelto en el halo de misterio que rodea muchas otras prácticas de los mayas.
En el detalle vemos como todas las calaveras son únicas y diferentes entre sí
Las dos horas de la visita guiada transcurrieron rápidamente, ansiosos por saber más devorábamos las historias de Felipe y tristemente nos despedimos de él. Pero aun teníamos un rato más para deambular por el recinto, tomar fotos en todos los rincones y empaparnos de ese momento tan esperado que por fin había llegado.
Regresaríamos al hotel a recoger nuestras cosas y pusimos rumbo a Izamal, el pueblo mágico, del que ya hablamos en Cuatro Joyas.
Tardamos en llegar una hora y cuarto, pues en cada pueblo que atraviesas hay badenes que te hacen frenar, el camino es muy lento. Pero obtenemos la recompensa.
Izamal es un pueblo prodigioso, tranquilo y muy bonito. Su originalidad radica en el color amarillo de sus calles y monumentos.

 

 Por no hablar del magnífico convento de San Antonio de Padua, del que se dice que es uno de los mayores de su género del mundo.

En este pueblito, también es posible subir a la pirámide Kinich Kakmó, muy deteriorada pero de dimensiones impresionantes.

 
¡A por el último tramo de pirámide!
Es, en definitiva, una parada muy agradable donde aprovechamos para aprovisionarnos de unos snacks y seguir nuestro camino hacia Mérida, de nuevo lento y pesado.
En esta ocasión elegimos el hotel María del Carmen, con habitaciones amplias, una cama enorme y piscina. Aunque no llegamos a probarla pues enseguida salimos a callejear por la ciudad y pronto nos dimos cuenta de que era domingo y por lo tanto un día festivo. El ambiente dominical hace que las familias salgan a disfrutar de este día y la plaza estaba repleta de puestos con artículos diversos y comida rápida.
Los edificios que rodean la plaza son preciosas construcciones coloniales como el Palacio de la Gobernación, la Catedral, con un exterior sobrio que le hace parecer una fortaleza, el Palacio de Montejo ricamente decorado a cuya puerta nos cruzamos con Don Víctor un anciano que nos deleitó con historias del pasado de la familia fundadora, misterios que rodean el edificio y otras curiosidades en general y el Palacio Municipal, donde a las 17 horas tenemos la tremenda suerte de disfrutar de la representación de una boda mestiza.
La casa Montejo fue vivienda del fundador de la ciudad, de estilo plateresco
La música es muy alegre y a veces nos era extrañamente familiar y es que el maestro de ceremonias contó que derivaba en parte de la jota aragonesa. Los vestidos de las mujeres blancos e inmaculados están bordados con coloridas flores, son una auténtica maravilla.

Repesentación de una boda mestiza en el zócalo

Los bordados y los tocados de flores con brillantes colores
Pasamos un rato fantástico, muy animado y entretenido, cuando la fiesta terminó decidimos comprar unos bollos  para desayunar y lo hacemos en Montejo, en una esquina de la plaza.
Cenamos en el Amaros en la calle 50 y la elección no pudo ser más acertada. Se trata de un agradable lugar con un jardín interior. La cena con platos típicos de la zona como la cochinita pibil, el pimiento relleno o el queso con salsa cilantro estaban absolutamente deliciosos, y aun nos deleitamos con un tequila y un margarita para terminar una velada perfecta (Cena 531 pesos los dos).


TIPS DE VIAJE
ENTRADA CHICHÉN ITZÁ: 57 pesos + tasa 120 pesos (extranjeros) + 22 pesos parking
MERIDA
Hotel cercano a la plaza de Armas de Mérida. Dispone de piscina. La habitaciones son amplias y limpias, la cama King size muy cómoda. En general el hotel se ve antiguo pero sus instalaciones son muy correctas.  Con café y agua de cortesía en la habitación.

RESTAURANTE AMAROS (calle 50 – Mérida)
Cocina tradicional local, agradable establecimiento con un jardín interior precioso. La comida es deliciosa y el trato muy atento. La cena con entrante + 2 platos principales + 2 postres + bebida + tequila y margarita = 531 pesos
CONSEJO: Si podéis hacer coincidir vuestra visita a Mérida con un domingo hay representaciones en la plaza y ambiente muy festivo.

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