Diario de Viaje a Perú: Valle Sagrado



Llegaremos a Cuzco de madrugada en un bus nocturno desde Puno y nos adentraremos de lleno en la fascinante historia de los incas, visitando la capital del Valle Sagrado y los lugares arqueológicos que rodean la ciudad. Nos preparamos para salir hacia otros pueblos del Valle Sagrado en un viaje que culminará en Machu Picchu.

Diario de viaje y ruta para viajar por Perú durante 15 días

DÍA 9: CUZCO

Eran las 4 y media de la madrugada cuando llegábamos a Cuzco, como ya venía siendo habitual, algunos habíamos dormido mejor que otros en el bus nocturno que nos llevó hasta esta ciudad.
Y como también venía siendo costumbre un taxista avispado se aprovechó de que estábamos cansados y nos apretujó en el interior de un taxi, de nuevo a los seis con nuestras mochilas. Estábamos terminando el viaje y aun no habíamos escarmentado.
El hostel Mamá Simona nos prestó una habitación con literas para que pudiéramos descansar los 6 y asearnos si así lo deseábamos. Después de desayunar comenzamos el turismo.
Caminamos hasta el centro, nuestro primer contacto con la arquitectura de Cuzco fue la Plaza de San Francisco y su iglesia colonial.
A unos minutos caminando está la Plaza de Armas, donde comenzamos a ver grupos y más grupos listos para desfilar. Todos uniformados, algunos militares, otros escolares. La plaza estaba abarrotada de gente y no sabíamos  lo que estaban celebrando. Por lo que nos contó un policía los domingos de julio se honra la bandera y al Perú, hubo discursos, homenajes y se cantó el himno nacional.


Cuando terminó, parte del grupo accedimos a la Catedral, previo pago del abusivo precio de 25 nuevos soles. La visita comienza por la Iglesia de Jesús María, de aquí se pasa a la Catedral y se sale por la Iglesia del Triunfo, donde está la Tumba del inca Garcilaso de la Vega. Es una visita recomendable.


La plaza también es una joya de la arquitectura colonial, pero al estar llena de gente, decidimos recorrerla en otro momento y subir a San Blas, uno de los barrios más bellos y bohemios de la ciudad.


Merece la pena subir hasta el mirador desde donde hay magníficas vistas.
No lejos de aquí se puede pasear por el callejón de las 7 culebras y Hatunrumiyoc, la calle más fotografiada del Cuzco, con su famosa piedra de los 12 ángulos que es emblema de Pachacutec.

 

Decidimos parar a comer y para ello elegimos el Pacha Papa (300s/. los seis con bebidas y postres). Es un lugar recomendable para darse un homenaje, probar comida tradicional o pizza cocinada en su horno de barro en su agradable terraza si el tiempo acompaña. Recomiendo los anticuchos del alpaca.
Dejamos pasar la tarde relajadamente, disfrutando de las calles de esta preciosa ciudad y a las 18:30 nos dirigimos por la Avenida El Sol hasta el Centro Qosqo de Arte Nativo en el 604 de esta gran avenida. La entrada está incluida en el Boleto Turístico que ya habíamos adquirido por la tarde.
Se trata de un espectáculo muy recomendable de danzas y música andina. Un crisol de coloridos trajes típicos se abren ante nuestros ojos, los danzantes bailan acompañados por música tradicional interpretada en directo. Es muy interesante, sobre todo si os gusta ver bailes, trajes y escuchar música tradicional.
Para cenar, esa noche elegimos el Amalur, en la c/ Plateros, cerca de la Pza de Armas: ensaladas, ceviche, papas rellenas y hamburguesas. Es un poco más caro que otros más apartados del centro, pero la comida es correcta y el trato muy bueno.

DÍA 10: ALREDEDORES DE CUZCO

Al norte de Cuzco se encuentran cuatro fascinantes construcciones incas. La idea para ese día era subir a la más alejada – Tambo Machay – en transporte público y bajar caminando hasta Cuzco.
Para ello había que tomar un autobús con destino Pisac y bajar en Tambo Machay a 11 km de la capital inca. Todas las ruinas que íbamos a ver ese día se incluyen con el boleto turístico.
La cuestión es que los “paraderos” habían sido cambiados debido a varias obras cercanas y tuvimos que caminar un trecho. Antes de llegar a la parada provisional, un chico nos llamó desde un solar en el que había aparcados varios autobuses y nos preguntó dónde íbamos. Cruzamos la calle y nos dijo que el bus hacía el trayecto regular a Pisac pero que paraba en Tambo Machay, así que haríamos el trayecto por 2 s/. por persona.
Tuvimos que esperar unos minutos a que saliera. Ya en marcha, el transporte se iba llenando en las sucesivas paradas con adultos y niños uniformados que iban al colegio. En 30 minutos estábamos en la puerta de acceso de Tambo Machay.


Se cree que este recinto era el lugar de descanso del inca y su familia y a su vez era un adoratorio del agua. Dispone de varias fuentes.


Frente a lo que se conoce como el baño del inca, se alzan los restos de un torreón que comunicaba con la vecina Puca Pucara mediante contacto visual.


Poco hay que caminar para acceder a este segundo complejo arqueológico, también conocido como fortaleza roja.
Probablemente, fuera el lugar donde se alojaban los soldados y mujeres cuando el inca estaba en Tambo Machay.


Finalizada la visita, tomamos la carretera por donde nuestro autobús había venido, y al llegar a un pequeño conjunto de casitas, giramos a la izquierda y nos adentramos por un camino de tierra.
Nos vimos rodeados de bosques, praderas, llamas y otro animales de granja, montañas… caminamos un buen rato por un paisaje muy bonito, salpicado por algunas ruinas abandonadas o en excavación por el camino. No nos encontramos con nadie, y temíamos habernos extraviado.


Al cabo de un rato, ya comenzamos a ver gente a caballo y nos cruzamos con unos americanos que nos dijeron que iban al Templo de la Luna. Como estaba a unos cientos de metros decidimos acercarnos. El paisaje es extraordinario pero hay poca cosa para ver.

Ya quedaba menos para llegar a Quenko, el camino estaba abarrotado de caballos que descansaban y comían.
Según nos íbamos acercando a otro núcleo urbanizado, veíamos muñecos colgados de los árboles, una imagen un poco siniestra. En ese momento no sabíamos qué significado podrían tener.
En la entrada al recinto un chico se nos ofrece como guía por 10 s/. Al principio le dijimos que no, pero él insistió y decidimos contratarlo. Así es como conocimos a Ángel, que se convertiría en nuestro guía durante el resto del día.
Él fue el que nos explicó que los muñecos colgados, es una forma de acusar o culpar a los vecinos y habitantes del pueblo de algún delito, engaño o infidelidad, para lo que se usaba ropa real de los protagonistas de la transgresión en cuestión.
Y con él nos adentramos en la historia de Quenko. Se trata de un observatorio y un centro adoratorio. En su gran roca hay una grieta que la atraviesa de lado a lado. Dentro de esta cueva natural, hay nichos y altares labrados en la misma piedra, donde aparentemente y según los cronistas se realizaban ritos a la Pacha Mama o Madre Tierra, pero según Ángel nunca  se llevaron a cabo sacrificios.


En realidad, Ángel nos mostró una cara menos sangrienta de los quechuas y desmintió mucho de lo que escribieron los cronistas.


Nos contó que en el observatorio había grandes planchas de oro y plata para poder observar el firmamento y las estrellas sin girar el cuello. Realidad o leyenda sus historias resultan interesantes y cautivadoras.



 

Finalizada la visita, Ángel se ofreció a guiarnos por 20 s/. en Saccsayhuamán y aceptamos.
Apenas a un kilómetro de distancia se alza la más impresionante fortaleza que habíamos visto hasta ese momento.
¡Venga chicos que ya llegamos!

Enormes piedras de hasta 128 toneladas componen sus muros serpenteantes.
Te sientes diminuto al lado de estas piedras colosales
Según nos contó nuestro nuevo amigo, en una sangrienta batalla librada allí, los cuerpos se descomponían y los cóndores bajaron a darse un festín. Un general, antes de ser atrapado por los españoles prefirió arrojarse al vacío mientras gritaba: “¡sáciate cóndor”!, siendo este el significado de Saccsayhuaman.


Otras versiones, sin embargo, creen que era un grito ritual que se exclamaba durante los sacrificios.
Sin duda, poco se sabe de esta misteriosa cultura. Lo poco que ha llegado han sido retazos mal interpretados por los cronistas españoles y leyendas idealizadas por las gentes del lugar. Todo es incógnita, eso sí, las leyendas e historias, así como las construcciones, son fascinantes.
Ángel también nos desmintió que los españoles destruyeran las construcciones incas. Nos explicó que muchas de ellas se quedaron inacabadas y la gente de las ciudades tomó las piedras para construir.
Aqui hay una huella de puma, tanto buscar al cóndor, a la serpiente y al puma, bueno... este es más sencillo de ver
Se había hecho tarde y teníamos hambre. Retrocedemos un poco y comimos, junto con nuestro guía, en un restaurante que habíamos visto en el camino, que ofrecía menús a 3,5 s/ consistente en un inmenso cuenco de sopa de quinua con verduras, delicioso y muy sabroso, junto con pejerrey frito que estaba jugoso y exquisito.


Ángel volvió a ofrecer sus servicios, esta vez para guiarnos en Coricancha, sobre el que se edificó la Iglesia de Santo Domingo. Nos dijo que lo haría por 30 s/ lo que nos pareció bien, pues el día anterior una guía en la puerta nos pidió 10 s/ por persona, lo que sumarían 60 por el grupo, y ya conocíamos a Ángel, que nos había mostrado su acreditación oficial.
Bajamos caminando por las callejuelas de Cuzco, charlando y aprendiendo cosas. La entrada cuesta 10 s/.
La visión es curiosa e inaudita: un precioso claustro se alza sobre las piedras poligonales incaicas, encajadas con absoluta precisión. Se dice que en tiempos del incanato, el templo estaba totalmente cubierto de oro.



El tesoro, incluía ídolos y ornamentos en el preciado metal, plata y piedras preciosas.
Este es el mítico tesoro que Atahualpa entregó a los españoles como pago por su liberación y éstos terminaron incumpliendo el trato y ajusticiando al inca.
El recinto cuenta con una interesante pinacoteca con valiosos lienzos.


Nos despedimos de Ángel agradeciéndole la gran labor que había hecho ese día, y nos fuimos a Ayllu en la calle Almagro 133 a tomar unos cafés y dulces para reponer fuerzas. El precio es medio – alto, lo mejor es el café, sin duda.
Esa noche cenaríamos una pizza cerca de la plaza de Armas.
Al día siguiente saldremos hacia Pisac y Ollantaytambo... Machu Picchu nos espera.

Primeras etapas del viaje: Lima y el Desierto,  Arequipa y Cañón de Colca  y Lago Titicaca
Y el final... Valle Sagrado (II)


HOTELES
Cuzco
Mamá SimonaC/ Ceniza – Cuzco (80 s/. con desayuno)
El mejor con diferencia de todo el viaje. Muy acogedor, habitaciones cómodas, con televisión y de tamaño adecuado, muy limpio, personal muy amable y atento. Hay nevera y cocina por si quieres cocinar o comprar comida para guardar y comer allí. A unos 10 minutos caminando de Pza de Armas.


OTROS DATOS
Boleto Turístico del Cusco: 130 s/. y da acceso a: Centro Qosqo de Arte Nativo, Monumento de Pachacutec, Museo histórico Regional, Museo Municipal de Arte contemporáneo, Museo de Sitio de Qoricancha, Pikillacta, Tipón, Saqsayhuamán, Q’enqo, Pukapukara, Tambomachay, Chinchero, Pisac, Ollantaytambo y Moray. Se puede comprar en las taquillas de cualquiera de estos recintos y tiene una validez de 10 días.
Naty’s Travel Agency– C/ Triunfo 342 – Cuzco. Agencia de viajes. Reservamos el traslado a Ollantaytambo parando en Pisac y Calca (180 s/. un monovolumen con capacidad para 11 personas, pero íbamos solo nosotros 6 y el conductor)

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