Diario de Viaje a Perú: Lago Titicaca

En esta parte del viaje el soroche o mal de altura nos hará replantearnos dormir en las islas. Aun así, disfrutaremos de un gran día en el mítico Lago Titicaca.Diario de viaje y ruta para viajar por Perú durante 15 días

DÍA 7: PUNO

Yo no me desperté mal, pero varios del grupo notábamos los síntomas de la altura: dolores de cabeza, mareos y el estómago revuelto, así que desestimamos definitivamente pasar la noche en la isla Amantaní, en pleno lago Titicaca y hoy haríamos un poco de turismo por la zona, dejando la visita a las islas para el día siguiente, pero sin pasar noche.
Yo me sentí muy mal, tenía ganas de dormir en casa de una familia de la zona y pasar la noche en mitad del lago navegable más alto del mundo, poder ver el cielo estrellado y compartir cena y experiencias con las gentes del lugar. Pero no todo puede ser, ya estábamos teniendo mucha suerte hasta ahora.
Después de desayunar y de dejar unos cuantos kilos de ropa para lavar, nos fuimos al centro caminando y entramos en la catedral. Cuando salimos, vimos sorprendidos como de un edificio cercano empezaban a salir más y más policía con equipos antidisturbios. Preguntamos y parece ser que había una manifestación, aunque por más que mirábamos no veíamos a nadie, sin embargo, había muchísima policía. Para no tentar a la suerte decidimos alejarnos un poco de la zona y caminamos por el Jr. Lima.

Catedral de Puno


Manifestación: ¿sin manifestantes?

En una de las numerosas agencias que hay en esta calle comercial, Salidas Travel, contratamos la excursión a Sillustani por 34 s/. para esa tarde y el autobús nocturno a Cuzco por 45 y 40 s/. ya que unos íbamos en el piso de arriba y otros abajo. Nos estuvimos informando previamente y contratar un taxi para que nos llevará hasta Sillustani, nos esperara y volviera a traernos, junto con el pago de la entrada, nos iba a salir por un precio similar, así que era más cómodo hacerlo del modo tradicional, contratando los servicios de una agencia.
Nos fuimos al puerto atravesando el mercado de alimentos, muy colorido y con fruta y verdura muy fresca y parando un buen rato en el mercado de artesanías que hay al lado del puerto.



 
Aquí hay un malecón por el que merece la pena dar un paseo. Aprovechamos para comer en uno de los numerosos restaurantes portuarios, el Doña Silvia, con comida casera, abundante y económica, chicharrones, pollo frito y trucha hicieron nuestras delicias.
Alrededor de las 14 horas nos encontrábamos esperando a que pasaran a buscarnos para nuestra excursión, viendo un partido de futbol entre policías o es lo que pensamos justo enfrente de nuestro hotel.
En el transporte íbamos turistas de varias nacionalidades y pronto, pusimos rumbo para conocer los misteriosos monumentos funerarios. (La entrada son 10 s/., está incluida en el precio de la excursión).
A unos 35 minutos en coche se alzan imponentes las chullpas o torres funerarias a orillas del lago Umayo a 4.000 metros de altitud.

Las misteriosas chullpas de Sillustani
Su construcción se atribuye a los chollas y posteriormente los incas los continuaron.
La subida es exigente pero las vistas merecen la pena. Es recomendable llevar gorro para protegerse del sol, protección solar y ropa de abrigo, pues aunque al principio hacía calor, en cuanto el sol se iba poniendo comienza a refrescar y el viento sopla fuertemente, así que se agradece la ropa para protegerse un poco.



En el camino de regreso a Puno, paramos en una casa de una familia de la zona, que tenían cuys, llamas, suris graciosísimos cerditos y terneros… esta visita no tiene ningún interés, en mi opinión, pero los animales son muy bonitos. Además puedes probar queso y pan que cocinan en su horno.




De regreso a Puno, terminamos el día con zumos y cócteles y pronto a descansar, mañana toca la visita al Lago Titicaca.
En el hotel ya tenemos la ropa limpia y planchada.

DÍA 8: LAGO TITICACA

Habíamos contratado en el hotel la excursión de un día a las Islas de los Uros y a Taquile, por 38 s/., cuando estábamos hablando con el administrador del hotel nos dice que esta noche se harán cargo de nuestro transporte a la estación de autobuses, detalle que le agradecimos.
Es muy temprano cuando nos recoge una furgoneta que nos lleva al puerto, donde embarcamos en un barco que en 30 minutos nos dejaría en nuestra primera parada, una de las islas de los Uros.
Los Uros se refugiaron en el Lago Titicaca presionados por los pueblos colla e inca.
Idearon unas islas flotantes que se construyen con totora o junco y cada cierto tiempo van renovando el suelo con paja fresca. En cada isla viven 3 ó 4 familias y allí nos muestran cómo se construye la isla y su forma de vida.

Los Uros viven en sus islas flotantes

Por supuesto, la finalidad es que compres algo de lo que venden a la puerta de sus casas.
Nos subieron en un barco de totora y por 10 s/. por persona nos llevaron a la isla principal donde hay aseos, restaurante y escuela.
Ya en el barco grande y tras dos horas y media de travesía llegamos a Taquile. En esta isla vive una de las comunidades indígenas que mantiene el modo de vida tradicional, hablan quechua y son endógamos.
Ascendimos unas cuantas terrazas, viendo un soberbio paisaje y divisando a lo lejos las montañas ya en territorio boliviano y a mitad de camino nos mostraron sus tradiciones, costumbres y formas de vida.


El guía nos indicó que nos teníamos que quedar a comer allí, sin darnos opción a buscar otro lugar. Nos enfadamos porque no era eso lo que nos habían explicado al contratar el día, nos dijeron que si queríamos incluida la comida serían 10 soles más y si no podríamos buscar otro lugar y comer por nuestra cuenta. El guía nos dijo que no, que este era el lugar concertado  y que además teníamos que pagar 20 soles. Mi enfado fue monumental y más cuando la comida a base de sopa de quinua y trucha era más que escasa y por si esto fuera poco, la bebida te la cobraban a parte. Si contratáis esta excursión que os aclaren todo esto bien, o acabareis pagando más de la cuenta y de forma totalmente injustificada y abusiva.
Después de comer, ascendimos hasta lo alto de la isla donde están la mayoría de las casas y establecimientos y de nuevo iniciamos la bajada hasta el barco.

Las puertas dan paso a las diferentes comunidades de la isla
Dos horas y media más y llegaríamos a Puno.
Mi conclusión sobre este día: no se cómo será la excursión de dos días, pero la de un día no me gustó nada. La encontré demasiado orquestada y teatralizada, además de perder muchas horas navegando. He de decir que a otras personas del grupo sí que les gustó, así que aquí dejamos el relato de lo que fue para que planifiquéis vuestra visita. En honor a la verdad, yo no soy objetiva, pues no soy partidaria de este tipo de excursiones organizadas y sabía que algo así podía pasar.
Esa noche cenaríamos en la Choza de Óscar (217 s/. los seis, con bebidas y postres). Buena calidad y presentación cuidada, además por la noche hay bailes tradicionales aunque cuando comenzaban nos tuvimos que marchar. Se recomienda el pollo a la brasa y el pescado de la región.
Antes de las 21 horas dos taxis reservados por el hotel, nos dejarían en la terminal, a las 4:30 de la madrugada estábamos llegando a Cuzco.

Primeras etapas del viaje: Lima y el DesiertoArequipa y Cañón de Colca
El viaje continua: Cuzco y Valle Sagrado y Valle Sagrado (II)
HOTELES
Puno
Hotel El Manzano LodgeJr. Del Puerto 449 – Puno (entre 46 y 54 s/., dependiendo de si tenía vistas al jardín + 5 s/. por la estufa con desayuno incluido)
Sencillo y muy básico, las almohadas un poco duras. A unos 7-10 minutos del centro y 5 minutos del puerto. Se puede contratar excursiones con ellos directamente.
OTROS DATOS
Salidas Travel – Jr. Lima 440 – Puno. Agencia de viajes.

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