Ruta por Marruecos en 15 días

Teníamos una asignatura pendiente con Marruecos y es que, a pesar de su cercanía, de disponer de vuelos baratos y de su atractivo cultural, nunca aparecía en nuestros próximos destinos. Un error que hemos rectificado y que nos ha hecho lamentarnos por haber tardado tanto en venir a conocer nuestro país vecino.
 
Especias en Marruecos


 Ruta para viajar a Marruecos en coche durante 15 días.

Día 1 Tetuan y Chauen

Visitamos Tetuan por la mañana. Dejamos aparcado nuestro coche en un parking cubierto y comenzamos la visita por la Plaza Riad Lfedda para entrar desde aquí en la medina.
También es interesante el Ensanche, una zona más moderna, colonial, con anchas avenidas y calles y bellos edificios blancos.
Después de comer salimos hacia Chauen, aparcamos en el parking Jour et Nuit y fuimos caminando hasta nuestro alojamiento.

Día 2 Chauen

 En Chauen o Chefchaouen merece la pena perderse por las azules callejuelas de su medina, contrastando con el verde de las plantas que decoran las casas o el colorido de las alfombras colgadas.
Chefchaouen - Marruecos
Las calles de Chefchaouen te sumergen en un océano azul
 
La Plaza de el-Majzen es el lugar más animado de la medina.
La Plaza Uta el-Hammam, llena de cafés y con el Museo de la Casba y la Gran Mezquita es un lugar muy agradable.
Saliendo por Bab es-Sur llegamos a los lavaderos, las cascadas de Ras el-Maa y por la tarde se puede disfrutar de un bonito atardecer junto a la Mezquita Española.
Chefchaouen - Marruecos
Atardecer en Chefchaouen desde el mirador de la Mezquita Española
Dónde dormir en Chauen
Elegimos un alojamiento tradicional y familiar, el Dar Dadicilef. Un encantador hotelito todo azul con habitaciones cómodas y agradables. Aunque lo mejor es su jardín donde sirven el desayuno. Lo recomendamos porque es muy acogedor.
Alojamiento en Chefchaouen
Riad tradicional en Chefchaouen
Dónde comer en Chauen
El Restaurante Sofía, ofrece comida tradicional y casera. Sirven cantidades correctas y buen precio. Nos encantaron las albóndigas o kefta.
La Pastelería El-Haouta, está justo en el mismo lugar donde se levantó el primer horno en 1540. Un mostrador a la calle ofrece infinidad de dulces caseros a un precio inmejorable.
Pastelería tradicional en Chefchauen
Horno rico y barato
 
El Bab Ssour está localizado en la segunda planta de un edificio en una calle tranquila, apartado del bullicio. Estaba todo rico, en especial su harira, la sopa tradicional del Magreb y a un precio correcto.
 
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Día 3 Volubilis, Mulay Idris y Meknes

Volubilis son las ruinas de una ciudad romana declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La visita lleva a descubrir el foro, la basílica, las termas o las casas nobles, algunas de ellas con mosaicos en buen estado de conservación.
Volubilis - Marruecos
Ciudad romana de Volubilis
 
No lejos de aquí está, Mulay Idris es una ciudad santa sobre un macizo rocoso. Sus casas blancas enmarcan los tejados verdes del mausoleo de Idris I. Es interesante subir a las dos terrazas para contemplar las vistas y en el camino detenerse para ver el curioso minarete cilíndrico con versículos del Corán. Aquí hay que tener cuidado con los buscavidas que te intentan "guiar" hasta las terrazas diciéndote que vas por el lado equivocado, nosotros picamos.

Tip gastronómico: parar comer unos keftas recomendamos parar en el Grillade Albanna, su plato único de carne picada a la parrilla está muy sabroso y a un precio realmente bueno. 

Kefta en Mulay Idris
Una parada para comer un delicioso kefta

Terminamos el día en Meknes donde dormimos, dejando aparcado el coche en la Plaza Lalla Aouda.
En Meknes es imprescindible visitar la Plaza el-Hedim y la puerta Bab Mansur que ahora están en restauración igual que la Madrasa de Bu Inania.
Meknes, Marruecos
La luz sobre la muralla de Meknes al atardecer
 
Los zocos se agrupan entre las calles La Sebaghine y Nejjarine, gran parte se encuentran cubiertos.
Cruzando la Bab Mansur se llega a la Ciudad Imperial, aquí se puede visitar el mausoleo de Mulay Ismail cuya entrada es gratuita y que merece muchísimo la pena con una decoración con azulejos y mosaicos muy refinada.
Meknes, Marruecos
Tumba de Mulay Ismail
 

Dónde dormir en Meknes

El Dar Meknes Tresor ocupa una antigua casa del s. XVII con elementos originales. En su precioso jardín interior nos ofrecen té y agua nada más llegar. Nuestra habitación, cómoda y agradable está en la segunda planta. En su terraza superior sirven el desayuno más contundente que tomamos en todo Marruecos. Muy bonito y recomendable.

Días 4 y 5 Fez

Fez es una ciudad que merece mucho la pena, nos encantó conocer su laberíntica medina, sus zocos con los artesanos trabajando y los edificios más bellos del viaje.
Las visitas más importantes fuera de la medina de Fez son:
El Palacio Real, que solo se ve desde fuera, en Fez el-Jedid justo al lado de la judería o mellah. Aquí hay varias casas antiguas con galerías de madera oscura y hierro forjado. 
La Sinagoga Ibn Danan se visita y se puede ver en su sótano un baño ritual o mikue y también subir a su azotea para ver las vistas.
Además, merece la pena acercarse al Borj Sud para contemplar las vistas y por la tarde, salir por la bellísima puerta Bab Mahruq para, tomando la Avenida des Merinides llegar al Borj Nord para ver atardecer contemplando la medina, el cementerio y a lo lejos la ciudad moderna.
Fez - Marruecos
La puerta Bab Mahruq que da acceso a la medina
 
Perderse por la medina de Fez es imprescindible. Con sus 9.000 callejuelas presume de ser una de las más grandes del mundo.
Hay muchos monumentos a los que no podemos entrar por no ser musulmanes, pero el encanto de esta ciudad reside en sus zocos y su ambiente.
En la plaza es-Seffarin está el zoco del cobre y se puede ver a los orfebres, mazo en mano fabricando sus piezas, o pasar por las tintoreras de telas y sus colores.
El barrio de los curtidores Chuara es uno de los platos fuertes de la visita. Para poder verlo mejor, es aconsejable entrar en alguna de las tiendas vecinas, normalmente no ponen problemas y hasta te dan hojas de hierbabuena para enmascarar el olor. Desde arriba podremos ver un conjunto de tinas redondas y cuadradas, blancas con cal para que las pieles pierdan el pelo. En otro de los procesos, las pieles se sumergen en excrementos de paloma y por último, la fase en la que se da el color a la piel. Es un trabajo durísimo.
Fez - Marruecos
Las curtidurías de Fez son una visita obligada
Hay varias madrazas que merece la pena visitar, nosotros entramos en la de Cherratine, la de Bou Inania y la de el-Attarin, obra de arte meriní. Conviene hacerlo a primera hora del día para evitar el exceso de visitantes.
Fez - Marruecos
Madraza el-Attarin en Fez
 
Desde fuera se pueden ver las Zagüías de Mulay Idris, el lugar santo de Fez y la de Sidi Ahmed Tijani
Por último, también hay que visitar la Plaza Nejjarine con una fuente y puerta del antiguo caravasar, es un lugar muy fotografiado y emblemático. 
 
Fez - Marruecos
La bellísima Plaza Nejjarine y la entrada al antiguo caravasar

Aquí mismo, podemos ver un museo, en el interior del fonduk en-Nejjarine que ha sido declarado patrimonio mundial por la UNESCO.

Dónde comer en Fez

Chez Rachiz es uno de los restaurantes más frecuentados por los turistas. Con un servicio animado y casual su comida tradicional es más que aceptable. Nos gustó especialmente la pastela.
La Tabouche es un respiro, tanto por su ambiente como por su comida. Con influencias marroquíes sus platos son originales y deliciosos. El Kefta de sardinas y su tabulé están muy ricos. Es un establecimiento muy pequeño.
La Cave es un local moderno y muy agradable. Su tajine, pastela y la harira nos encantaron y su servicio fue especialmente amable.

Dónde dormir en Fez

Dormimos dentro de la medina en el Dar Hafsa, cuya familia nos atiende con esmero. Tiene un delicioso patio alrededor del cual se reparten sus habitaciones en varias plantas. Es muy correcto y lo recomendamos.

Día 6 Ifrán, Bosque de Cedros y Midelt

Ifrán es una curiosa localidad conocida como la Suiza Marroquí. Situada a 1.650 metros de altitud, sus casas y chalés a dos aguas nos trasladan a una ciudad alpina.
En nuestra siguiente parada estaba el bosque de cedros, donde a la entrada nos recibió el colosal cedro Guraud, enorme ejemplar de cedro del Atlas de 40 metros de altura, ahora seco.
En los alrededores siempre deambulan monos que irresponsablemente son alimentados por los turistas y visitantes.
Marruecos
El habitante del bosque de cedros es el macaco de Berbería
 
El bosque es bonito, pero entre los paseos a caballo, los monos persiguiendo comida y la acumulación de basuras que vimos alrededor, no fue una visita muy vistosa. Si se dispone de tiempo, la experiencia mejora con alguna caminata por el bosque.
Nuestro destino era Midelt, ciudad que elegimos para dormir de camino al desierto.

Días 7 y 8 Merzouga

En nuestra ruta al desierto pasamos por el Valle del Ziz, que comienza en una angosta garganta a la que entramos a través del túnel del Legionario construido en 1930. Tras pasar de largo el pantano, comienza un inmenso palmeral, el más grande de Marruecos y que sufrió un devastador incendio en 2021. 
En Merzouga pasamos dos días. Uno lo dedicamos a hacer una ruta en buggie  por el desierto y dormimos en un precioso hotel a pie de duna y la segunda noche dormimos en un campamento en el desierto al que llegamos en 4x4, evitando utilizar camellos.
Desierto de Merzouga
La imagen es evocadora, pero los camellos sufren una vida de penurias
 
Después de haber experimentado las dos cosas, nuestra opinión es que la noche en el campamento del desierto nos pareció una actividad para turistas, incluso prescindible. Agrupan a todos los extranjeros y los montan en camellos (nosotros pedimos ir en vehículo) y los llevan al campamento, llegamos justos para ver atardecer por la hora a la que llegamos, quienes fueron en camello aún llegaron más tarde y se lo perdieron. Después de la cena los empleados tocaron música tradicional y venían a charlar con nosotros. Al día siguiente el amanecer no fue tan bonito como desde las dunas del hotel, más grandes y espectaculares.
Desierto de Merzouga
Amanecer en las dunas cercanas al hotel de Merzouga

Las jaimas y los campamentos son muy coquetos, pero ahora están al borde del desierto ya que, afortunadamente y para proteger el entorno natural no se permite levantar campamentos en el interior del desierto. 
 
Dormir en una Jaime en Merzouga
Interior de la jaima del Desert Experience Glamping

De este modo, el paisaje es parecido al del hotel, a mi incluso me gustó más el de este último. 
 
Atardecer en Merzouga
Amanecer en el hotel de Merzouga
Actualmente, no le veo ningún aliciente a dormir en el desierto salvo que quieras vivir la experiencia de dormir en una jaima.
El hotel donde pasamos la noche es el Kanz Erremal. Su piscina al pie del desierto es deliciosa y su atardecer deja estampas bellísimas. Dispone de una piscina con vistas a las dunas. Se convirtió en uno de nuestros favoritos del viaje.
Alojamiento en Merzouga

Día 9 Gargantas de Todra y Dades

La primera parada del día fue Rissani, donde hay un gran mercado de especias y animales y una medina.
Si se dispone de 4x4 se puede ver la Ciudad de Orion o la Escalera Celeste. Se trata de un lugar donde el artista Hanssjörg Voth ha creado unas esculturas fabulosas. Nosotros no pudimos acceder porque el vehículo no era el adecuado, aunque a la entrada hay personas que se ofrecen a llevarte.
Nuestro camino nos llevó por el palmeral de Jorf, más pequeño que el del Ziz pero también muy fotogénico.
Tip gastronómico: recomendamos un alto en el camino para comer el menú del Cafe Restaurante Terrasse Jordan Farlam en Thejdad. Se trata de un menú muy contundente y totalmente casero. El matrimonio que lo regenta es muy amable y nos regalaron un puñado de dátiles para el camino.
Las visitas y paradas para hacer fotos que hicimos en ruta fueron el Oasis de Toudgha y el Palmeral de Tinegir, donde además fuimos viendo varios casbas y ksur de fondo que hacen que el escenario sea de los más bellos de Marruecos.
Marruecos
La ruta de las casbas tiene paradas muy fotogénicas

Llegamos hasta las Gargantas del Todra y paramos al inicio para recorrer caminando alrededor de 1 km.

El río Rheriss atravesando el cañón y las paredes verticales de más de 300 metros de altura que lo cierran es imponente, había muchas familias paseando por la zona y el lugar estaba muy animado al atardecer.

Garganta de Todra - Marruecos
Merece la pena recorrer camimando el interior de la garganta
De nuevo en ruta pusimos dirección hacia la Garganta del Dades, donde íbamos a pasar la noche. Fuimos directos al hotel, ya que estaba anocheciendo y no podíamos ver el paisaje con luz, aunque ya veíamos que era espectacular y que al día siguiente lo íbamos a disfrutar.

Pasamos la noche en lo alto, en el sencillo Riad Bleu Afrique y tomamos aquí una buena cena, con vino local.

Día 10 Ait Ben Haddou

Después del desayuno salimos a contemplar a la luz del día la vertiginosa carretera que nos había llevado hasta allí y luego seguimos subiendo una media hora más en coche.

Garganta de Dades - Marruecos
La sinuosa carretera que nos llevó hasta el Riad Bleu Afrique

 El paisaje era estremecedor, con altas paredes rojizas y una solitaria carretera de montaña.

Cuando nos vimos satisfechos por las vistas, deshicimos el camino para ver la garganta del Dades con la luz del día y quedarnos de nuevo abrumados. La ruta pasa por pueblos con arquitectura tradicional en adobe y piedra, rodeados de curiosas formaciones moldeadas por la erosión y conocidas como las Manos de Mono o el Cerebro del Atlas. 

Garganta de Dades - Marruecos
Las curiosas formaciones conocidas como Cerebro del Atlas

Comenzamos la ruta de las casbas y nuestra primera parada fue la Casba Amridil. Aquí pagamos la entrada para acceder y los servicios de un guía para entender mejor el funcionamiento de estos pueblos.

Así, supimos que la casba es la casa del jefe del Ksar (alcázar) que era propiamente el pueblo, aquí vivía con sus mujeres.

El exterior del edificio es muy bonito, se trata de una casa fortificada con cuatro plantas con torretas cuadrangulares. La visita comienza abajo, donde se ubicaban los animales y vamos ascendiendo y viendo distintas estancias: cocinas, habitaciones, salas de lectura del Corán y terrazas superiores. En el interior no hay decoración y ornamentación, pero sí que hay objetos cotidianos interesantes que el guía nos iba explicando.

Casba Amridil - Marruecos
El bello exterior de la Casba Amridil
En Uarzazat, un pueblo más grande, está la Casba de Taurirt, un maravilloso edificio que lamentablemente encontramos cerrado y con alguna grieta visible por el terremoto que sufrió Marruecos unas semanas antes de nuestro viaje.

Casba de Taurirt - Marruecos
Casba de Taurirt  en Uarzazat

 El destino final de ese día era Ait Ben Hadu, de camino se pueden visitar los Atlas Studios, donde se han rodado muchas películas.

Ait Ben Haddu también ha sido escenario de un montón de series y películas, de hecho, en muchas tiendas cuelgan fotos con los carteles o incluso con sus propias imágenes trabajando de figurantes o al lado de actores famosos que te muestran orgullosos.

Desde Juego de Tronos, pasando por Gladiator o El reino de los cielos, muchos de los escenarios que vimos allí nos eran familiares. 

Cruzamos el puente sobre el rio Mellah y nos adentramos en las laberínticas calles de la encantadora localidad. Es un pueblo fortificado muy pintoresco cuyo encanto crece con la luz del atardecer.

Ait Be Haddou en Marruecos
Atardecer dorado en Ait Be Haddou
 

Donde dormir y comer en Ait Ben Haddou

Recomendamos el Bagdad Cafe, un agradable hotel con piscina y un restaurante elegante y correcto.

Mas sencillo es el Ksar Valentine, económico, con habitaciones correctas en una calle tranquila.

Días 11 y 12 Essaouira

Nuestro camino aquel día era largo, teníamos que dormir en Essaouira, aun así, la carretera es muy bonita y es un viaje que se disfruta. Atravesamos pueblos tradicionales y casbas, con unos emplazamientos espectaculares, estábamos cruzando el alto Atlas.

Hicimos una parada en la casba de Anemiter, en un magnífico emplazamiento, y en la casba de Teluet. Esta última tiene una decoración interior bellísima por lo que pudimos ver en las fotos que un artesano nos enseñó, pero que también estaba cerrada por daños.

En nuestro viaje hasta la ciudad costera atravesamos Marrakech por la periferia sin llegar a entrar.

En el camino se puede visitar alguna cooperativa de argán. También es una zona donde a veces se colocan cabras trepadoras que se comen los frutos, aunque no vimos ninguna. Parece ser que ahora, son puestas ahí de forma artificial, incluso son inmovilizadas y atadas para que los turistas saquen fotos.

Cuando llegamos a Essaouira, dejamos el coche aparcado durante dos días en el aparcamiento de Bab Marrakech, a cinco minutos caminando de nuestro hotel.

Nada más llegar a Essaouira ya vimos que es una ciudad diferente a todo lo que veníamos viendo. Bañada por el Atlántico, sus animadas calles son más amplias, blancas y con puertas azules.

 

Essaouira - Marruecos

Merece la pena un paseo por la judería, la plaza Mulay Hassan, la peatonal Avda. Oqba Ibn Nafica, el mercado de pescado dentro de la medina…

Por la mañana el puerto defendido por Skala del Puerto con sus fortificaciones, estaba en plena ebullición, con un buen número de barquitas azules atracadas y gaviotas intentando hacerse con algún botín. 

Essaouira - Marruecos

Aquí también hay puestos donde puedes elegir el pescado y el marisco y te lo cocinan allí mismo.

La Scala de la Casba es un paseo delicioso que no hay que perderse que recorre los bastiones y las murallas con varios cañones alineados y miradores al océano. Es el lugar ideal para contemplar el atardecer.

Essaouira - Marruecos
La Scala de la Casba es un buen lugar para contemplar la puesta de sol

 Las casamatas de abajo reúnen a los artesanos de la ciudad. Si os queréis llevar un recuerdo original o buscáis algo especial, por ejemplo para un niño, hay un artesano que escribe nombres en árabe, aunque tiene otras muchas cosas interesantes. Está en Skala St. nº 8 y la pequeña y abarrotada tienda se llama A.I. A Art, A. Illiass es el artista. 

Otra opción para disfrutar del atardecer es subir a alguna de las terrazas que hay en la ciudad como la del Hotel Smala, Le Taros o la del Salut Maroc, por nombrar algunas.

Dónde comer en Essaouira:

Además del mercado de pescado o el puerto, la ciudad ofrece una buena oferta de restaurantes. 

Uno de los que más nos gustó fue el elegante y reconocido Sam’s Restaurant, donde acompañado de vino probamos unas sabrosas gambas al ajillo, sardinas y una dorada y lubina que nos presentaron antes de cocinarlas.

Restaurante en Essaouira
Sardinas en el Sam's Restaurant
 

También es muy agradable el Seafood Corner, íntimo y acogedor, preparan una comida más elaborada y su precio es superior a la media. La pastela de marisco estaba deliciosa.

Si lo que queréis en un buen café, no hay que dejar de probar el que preparan en el Brother Hook, el café de especias es increíble.

 

Dónde dormir en Essaouira:

El hotelito elegido no podía ser mejor opción. El Dar Dayana, dentro de la medina, es un coqueto hotel con una decoración cuidada, balcón y un gran baño muy completo. Es uno de nuestros alojamientos favoritos del viaje.

Alojamiento en Essaouira

Días 13 a 16 Marrakech 

Hasta aquí llegó nuestro viaje en coche, lo devolvimos en la oficina de Air Car de Marrackech al final de la mañana y en taxi fuimos hasta nuestro riad en la medina.

Cuando el taxi nos dejó en el punto donde ya no pueden acceder coches, vinieron varias personas a indicarnos cómo llegar a nuestro hotel, nos decían que por aquí no, que estaba cerrado, que por allí era más largo. Intentaron acompañarnos a toda costa, pero nosotros sabíamos dónde estaba el riad y fuimos hasta allí sin problemas. Esta situación se repitió durante todo el viaje, simplemente hay que decir que no y seguir tu camino, aunque son bastante insistentes y no hay que agobiarse si alguna vez caemos en la trampa, somos humanos.

Donde dormir en Marrakech

Nuestro riad para los próximos días fue el Riad Ayada, con piscina y un bonito patio interior. Las habitaciones no es que sean muy amplias pero están decoradas con gusto y el baño es grande y con los sanitarios en cobre. Está bien ubicado y es una buena opción para dormir en Marrakech por un precio medio.


 

Estas son nuestras visitas recomendadas en Marrakech:

La celebérrima plaza Jemaâ el Fna hay que verla de día y de noche. Cambia su aspecto y cambia el ambiente. Merece la pena subir a alguna de las terrazas para contemplar el espectáculo desde otra perspectiva mientras se toma un té a la menta. Una de estas terrazas es la del Café de France. Por la tarde, justo antes del atardecer, se llena, por lo que hay que ir con tiempo.

Plaza Jemaâ el Fna - Marrakech
Puesta de sol desde el Cafe de France
La plaza siempre está llena de turistas y locales, puestos, humo, músicos o encantadores de serpientes y monos amaestrados. Es una práctica horrible tanto la de las serpientes como la de los monos. Están ahí para que los turistas se tomen fotos y mientras se siga pagando por estas turistadas, las serpientes serán mutiladas y los monos sacados de su hábitat para entretener al público. Es algo que rechazamos totalmente y que pedimos a todo viajero concienciado que evite para erradicar estos terribles espectáculos.

Plaza Jemaâ el Fna - Marrakech
Juan Goytisolo fue el artífice para declarar Plaza Jemaâ el Fna Patrimonio de la UNESCO

La Madraza de Ben Youssef es un precioso edificio para el estudio de teología coránica. Se trata de la única madraza de la ciudad. Su patio tiene una exquisita decoración andalusí con estucos y azulejos de motivos geométricos, caligráficos y vegetales, su pila de abluciones está hecha en mármol de Carrara. Se pueden visitar también los pisos superiores donde están las celdas de los estudiantes.

Madraza de Ben Youssef - Marrakech
La bellísima Madraza de Ben Youssef
 Otra imagen icónica es la de la Kutubía, un alminar que alcanza los 70 metros de altura y que inspiró entre otros, la construcción de la Giralda de Sevilla.

El Palacio de la Bahía es un ejemplo de residencia privada de una familia notable, de un gran visir favorito del sultán. Destaca por su decoración refinada y por su distribución en diferentes patios y estancias: el harén, la sala del consejo, la terraza o el patio de honor. Es mejor madrugar porque hay mucha afluencia.

El Mellah, es la judería, conserva un zoco cerrado con algunas tiendas interesantes, sobre todo de especias. Si eres un enamorado de los sabores exóticos aquí puedes hacerte con especias de calidad, la mezcla ras el hanout es una de las más utilizadas en Marruecos.

Una de las visitas más interesantes de Marrakech son las Tumbas Saadíes, a las que se accede por un estrecho callejón que las oculta. Los mausoleos del soberano y su familia están construidos en mármol de Carrara, maderas nobles y yesos. Igual que el palacio, es una de las visitas más concurridas de la ciudad y nos tocará hacer filas.

Tumbas saadies - Marrakech
Mausoleos y tumbas de mármol de Carrara

Saliendo de la Mellah hacia la medina pasamos por la bellísima Bab Agnaou, la puerta almohade más monumental y antigua de la ciudad.

Los Jardines Majorelle son una de las visitas favoritas de quienes visitan la ciudad. Hay que reservar la entrada a través de internet, con fecha y hora y es bastante caro. Son los jardines que Yves Saint Laurent adquirió con su pareja y donde sus cenizas fueron esparcidas. Está algo alejado del centro y siempre está muy concurrido. En nuestra opinión, solo merecen la pena si sobra tiempo.

Algo menos conocido y sin embargo nos gustó mucho, es el Jardín Secreto. Se trata de un antiguo riad de un gobernador que ha sido recientemente renovado tras años de abandono. Ahora se puede visitar el jardín de estilo árabe andalusí. Es uno de los lugares más relajantes dentro de la medina con plantas y árboles, pérgolas y fuentes de agua.

Otras visitas si se dispone de tiempo extra son la Kubba el-Baddiyn, un santuario almorávide que permaneció enterrado hasta 1952. Su cúpula es muy refinada con una decoración en el interior de esta en madera con motivos vegetales y caligráficos. 

El Museo de la Fotografía con una colección de fotos antiguas que muestran la vida local, hay fotos que datan del s. XIX, el edificio que lo aloja tiene un luminoso patio interior y merece la pena tomar un café o un té en su terraza. 

El Palacio el-Badi se encuentra muy deteriorado, se compone por un espacio de jardines y estanques rodeado de edificios. Estaba decorado con oro y materiales preciosos pero hoy en día apenas podemos contemplar sus derruidos muros y su amplio patio.

Dónde comer en Marrakech (nuestros restaurantes recomendados)

Le Babouche, es un agradable restaurante. Comida bien presentada y elaborada. Aquí probamos el plato típico de Marrakech, la tanjía, un guiso de ternera que se cocina durante toda y la noche y se adereza con limones y ras el-Hannout, presentado un un ánfora de barro.

Tanjia en Marrakech
Tangía en La Babouche
 El Ben Mansour es un sencillo restaurante pero su tajine de kefta y el cus cus Ifaya (con ternera, uvas y cebolla) están más que deliciosos. Un lugar económico donde probar comida local y casera. 

Cus Cus en Marrakech
 El Chez Brahim es uno de los más conocidos y nombrados en la mayoría de blogs. Un restaurante animado cuyo tajine de kefta con huevos está muy rico.

Le Jardin es un elegante restaurante por encima de la media para una cena más especial. Recomiendan cenar en su terraza aunque nosotros no conseguimos mesa y nos ubicaron debajo de los arcos de su jardín. Aunque todo lo que probamos nos gustó mucho, merece la pena probar platos diferentes, como sus anchoas marinadas.

Y si disponéis de algo de tiempo adicional, os recomendamos participar en una ruta gastronómica. Pasamos una tarde divertidísima recorriendo los mejores puestos de comida callejera, tiendas, panaderías y conociendo más sobre la comida y la cultura marroquí.


 Consejos de viaje

Seguro viaje

Siempre que salimos de viaje hay que contratar un seguro de viaje con las coberturas suficientes para cubrir los imprevistos. Cada país requiere unas asistencias diferentes.

Por nuestra experiencia y trayectoria con ellos, siempre reservamos con Intermundial.es . Cuando lo hemos necesitado hemos recibido la asistencia necesaria y además ofrece unas coberturas muy amplias.

También son interesantes las coberturas por cancelación y la telemedicina. 

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 Conducir en Marruecos

No es excesivamente complicado pero sí que encontraremos muchos controles de policía.

Es importante observar los límites de velocidad, que cambian con frecuencia a lo largo de la ruta, ya que hay radares móviles y fijos y son muy estrictos.

Alquiler de coche en Marruecos
El camino en coche permite paradas en lugares que dejan sin aliento
 Los controles están parando continuamente a los conductores, puedes tener la mala suerte de que te quieran multar y lo harán, por mucho que insistas en que no has incumplido. A nosotros nos dijeron que habíamos pisado una línea continua y de ahí no se movieron. Nos pidieron documentación del coche, del conductor y pagamos en efectivo exigiendo el recibo.

En otra ocasión nos detuvieron por haber excedido el límite de velocidad, pedimos disculpas y pusimos cara de pena y esa vez nos perdonaron la multa.

Tarjeta de datos

La forma más barata de tener internet en Marruecos es comprar allí la tarjeta de datos. Nosotros utilizamos Orange e INWI.

Información para preparar el viaje

Las guías de Anaya Touring de Marruecos nos han servido de gran ayuda para preparar y organizar el viaje.

 Hay muchas para elegir en función del viaje que queremos hacer.

Gato en Essaouira
Calles y gatos en Essaouira

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