Relato Viaje India (Parte II): Rajastán



DÍA 8: RANAKPUR Y KUMBHALGARH
Salimos temprano de Jodhpur hacia Ranakpur.
El paisaje cambia radicalmente, se vuelve frondoso y vemos los Montes Aravali como telón de fondo. Es como un remanso de paz en medio del caos en el que estamos metidos todos los días.
Desde Jodhpur tardamos unas 3.5 horas. Como hasta las 12 no abren el majestuoso ADINATH TEMPLE llegamos justo a tiempo.
Para entrar en el templo jainista hay que taparse piernas y hombros, no puedes entrar agua ni objetos de cuero.
Ojo, los pantalones de los chicos, tipo pirata, también han de cubrirse, así que tenemos que alquilar dos pantalones tipo pijama que quedan "muy favorecedores".
El templo principal del recinto es impresionante.

No en vano es uno de los 5 grandes lugares sagrados de la religión jainista. Con 1.444 pilares y un juego de luces y sombras fascinante. Allí donde mires ves obras maestras de la escultura, bajo relieves, techos cartelados, etc.


 
Visitamos también dos templos menores y acabamos rodeados por una familia de langures que al vernos sacar una bolsa con nuestros calcetines "tóxicos" (ver entrada India primeras impresiones) pensaron que era comida y una mamá y su bebé vinieron a ver que se cocía. Lancé la bolsa volando lo más lejos que pude pues temí por mi integridad, pero los animales no eran agresivos, la verdad, fue más el susto que me llevé por ver a la desgarbada langur corriendo hacia mí.
La bolsa que se ve es la de nuestros calcetines tóxicos
Ya camino de KUMBHALGARH paramos a comer en un bufet donde la comida por primera vez en todo el viaje realmente no pica, pero resulta un poco caro. Tenemos opiniones dispares, a algunos les gusta a otros no tanto, para mi no fue de las mejores del viaje.
A cerca de una hora de camino se levanta el imponente fuerte.
Las murallas de Kumbhalgarh recorren sinuosas el contorno de los montes Aravali, aunque con una anchura tal que se dice que podían cabalgar entre ellas 6 jinetes.


Dill nos cuenta que es la segunda muralla más grande despues de la de China con unos 36 kilómetros.
Pagamos la entrada y nos cobran una de más, aun no sabemos por qué. A la bajada protestamos y nos devuelven el importe. Hay que estar atento las 24 horas del día.
La subida es exigente, pero la temperatura es muy agradable y las vistas la hacen aun mejor. Arriba parece que estás en la cima del mundo. Dentro del fuerte hay poca cosa pero merece mucho la pena la visita. El paisaje es inmenso.
Cuando bajamos comienza a llover y nos ponemos los chubasqueros. Por suerte la lluvia se hace fuerte cuando ya llegamos abajo. Esperamos un poquito y para pronto por lo que reanudamos nuestro viaje a UDAIPUR a 63 kilómetros y 2 horas de viaje por carreteras de montaña, sí habeis leido bien, 2 horas para recorrer los 63 kilómetros, ¡esto es India!
Y por fin llegamos a la romántica ciudad del lago.
El hotel elegido es el HILL LAKE.
Después de instalarnos terminamos la noche en un restaurante de lujo: el AMBRAI, con un fabuloso emplazamiento junto al lago y buena comida, es un capricho que podemos permitirnos a estas alturas de aventura.
La noche termina con una botella de whisky en la azotea compartiendo risas con Dill, un amigo suyo que también es conductor y que coincidimos en ruta y el gerente del hotel que también es amigo.

 DÍA 9: UDAIPUR
Como siempre madrugamos para poder ver las cosas a la fresca.
Vamos directamente al City Palace pero abre un poco más tarde, así que paseamos hasta el ghat para ver como lavan la ropa y la gente se da sus baños matinales.
Luego nos conectamos un rato a internet en una tienda de ultramarinos y por fin sacamos las entradas para el palacio y el paseo en barco por el Lago PICHOLA (paseo 300 rs).
Cuando entramos contratamos los servicios de un guía oficial, por 250 rs nos cuenta algo de historia y anécdotas en español. El chico aprendió español en la calle y la verdad es que lo habla muy bien. Igual que nosotros 15 años estudiando inglés y no pasamos del nivel "medio" general de los españoles.
La visita es muy amena y el palacio es fascinante con relieves, celosías, cerámica y cristal.


 
Cuando terminamos, nos vamos directos al embarcadero para dar nuestro paseo lacustre hasta JAG MANDIR rodeando el lago Pichola, famoso por salir en una de las películas de James Bond.
Ocho elefantes de piedra guardan la entrada al recinto con delicados jardines y un palacio en marmol.
De vuelta al centro callejeamos hasta llegar al Restaurante Sunrise donde comemos por 500 rs los cuatro un Thali rajastaní, un guiso de patatas y arroz y de postre los exquisitos lasis, el mejor el de plátano.
Comienza a llover torrencialmene así que esperamos y en apenas un rato termina y nos vamos al hotel a descansar.

Burritos transportando materiales por las calles de Udaipur

Mientras los chicos descansan, bajamos a la planta baja donde está el domicilio del gerente y su familia. Allí su mujer me hace un tatuaje de henna (200 rs) y compramos algunas pulseras lacadas para regalar. El tatuaje es precioso y las mujeres indias me pararon a lo largo de todo el viaje para alabarlo y felicitarme por lo bien realizado que estaba. Las pulseras por su parte llegaron a España rotas y es que al mínimo golpe se partían, aunque íbamos advertidas por nuestra anfitriona, las mías llegaron hechas añicos.
Después del descanso, Dill nos viene a buscar a las 17 horas y nos lleva a SAHELIYON KI BARI, un romántico jardín del s. XVIII construído para una reina y sus 18 doncellas.

 

Para llegar rodeamos el Fateh Sagar Lake lleno de ambiente "playero". Nos compramos un cucurucho de palomitas para entrar en ambiente.
De vuelta a la ciudad compramos las entradas para ver unas danzas tradicionales en la BAGORE KI HAVELI, que ofrece todos los días a las 19 horas (60 rs + cámaras a parte). Pero antes aun tenemos tiempo de entrar en el JADISH MANDIR, un templo cercano del s. XVII que es santuario de una imagen de Visnú tallada en piedra negra.

 

Hay muchas mujeres sentadas en el centro rezando y cantando dentro del templo. Una estampa muy bonita con sus ropas coloridas, por respeto no hacemos fotos.
Llegada la hora nos vamos a ver las danzas rajastanies. Resultan fascinantes.
El colorido de los trajes y la complejidad de algunos bailes hacen que el rato se nos pase volando. Es un espectáculo muy recomendable.
Antes de ir a cenar a la azotea del hotel, se nos ocurre parar en el Edelweis, una concurrida pastelería de estilo occidental donde nos hacemos con 4 buenas porciones de tarta de chocolate, queso y manazana para tomarlas en la habitación después de cenar.
La cena en el hotel también resulta deliciosa, como siempre, pero nosotros no somos objetivos pues adoramos la comida india y poco a poco nos vamos haciendo a su constante picor.

 DÍA 10: CAMINO A JAIPUR
El viaje hasta la bulliciosa capital del Rajastán es largo y paramos a tomar un chai a mitad de camino y a comer en un restaruante de carretera regentado por musulmanes.
El hotel en Jaipur es el HERITAGE JAIPUR.
Dill nos deja cerca del Badi Chaupar y paseamos por el Bazar Tripolia, pero pronto nos agobiamos por la cantidad de "hellomyfriend" que rondan y que nos acosan.


 
 
Así que sin poder mirar nada, nos vamos al cine RAJMANDIR, el segundo más grande de Asia y con unas palomitas vemos la entretenida película del momento: Bodyguard (70 rs entrada emerald, Dill nos dice que la entrada diamond es para parejas ¿?)

 


La gente grita y aplaude durante la proyección y Dill, al que hemos invitado, el que más. El fenómeno fan en este país es increible.
Para cenar paramos en el socorrido Rainbow, pero yo no ceno por puro agotamiento, así que el resto pide pollo con arroz, naam de queso y ajo y algún otro plato más.

 DÍA 11: JAIPUR
A las 8 de la mañana salimos puntuales con destino AMBER para ver su fuerte.
Está a las afueras y fue capital hasta que ésta se traslado a Jaipur. El fuerte es en realidad un palacio fortificado al que los turistas acceden montados en elefante. Nosotros, activistas convencidos contra el maltrato animal, lo hacemos en coche por la parte de atrás y disfrutamos doblemente de las vistas, porque sabemos que de este modo no estamos dañando a ningún elefante ni propiciamos que se siga practicando esta cruel atracción turística. Se que es dificil pero espero que estas palabras hagan reflexionar a alguien y decidan subir de otro modo. Podéis leer el artículo de FAADA sobre esta terrible práctica.

 


Ya dentro del fuerte empezamos a descubrir la India turística, la que muchos viajeros esperan encontrar. Limpieza, organización y tiendas de recuerdos por todos los lados, ¡hasta encantadores de serpientes!
La puerta de Ganesa, el Jas Mandir, las celosías... Recorrimos todo el fuerte de arriba a abajo, un rato acompañados por un vigilante que "amablemente" y a cambio de unas rupias (esta vez fueron pocas porque ya estábamos más que escarmentados) nos muestra algún pasadizo.

 

Antes de llegar a Jaipur hacemos dos paradas: primero en el JAL MAHAL para hacer unas fotos de este palacio que parece flotar en el lago y que actualmente está siendo restaurado y reconvertido  en un hotel de 5 estrellas. Aquí nos tomamos un agua de coco que nos sienta fenomenal para los problemas estomacales que en mayor o menor medida estamos arrastrando.
Siguiente visita: GAITOR. Donde explendidos cenotafios brillan bajo el sol. Aquí nos hacen pagar 30 rs, como yo no veo por ningún sitio las tarifas les exijo un ticket de entrada y parece ser que los que pagamos somos los extranjeros.
Se trata de los chatris más ornamentados que hemos visto hasta ahora y que visitamos casi en soledad, aprovechamos para hacer fotos en grupo saltando y posando en plan videoclip y nos vamos hacia el centro de la ciudad.
De nuevo en Jaipur entraremos en el JANTAR MANTAR. En Amber habíamos comprado una entrada combinada por 300 rs por persona y que permite acceder a Ambert Fort, Albert Hall, Jantar- Mantar, Nahargarh Fort y Hawa Mahal. Solo nos dejamos de ver el Albert Hall con lo que nos ahorramos unas cuantas rupias cada uno.
El Jantar Mantar es un interesante observatorio astronómico cuyos elementos son todavía utilizados hoy en día, algunos sobre todo, para precisar la fecha de llegada, duración e intensidad del monzón.
Nuestro maratoniano día continua por el City Palace. El complejo está parcialmente abierto pues sigue siendo residencia real.


 
 
Merece la pena al Pritam Chowk o jardín de los Amantes con cuatro preciosas puertas y las urnas de plata que sirvieron para transportar agua del Ganges cuando Madho Sinhg II visitó Londres en 1901.
Ya solo nos queda el fascinante Hawa Mahal o PALACIO DE LOS VIENTOS con una caprichosa arquitectura rajastaní. Con una ornamentada fachada, que se ha convertido en emblema de la ciudad, el palacio servía para que las damas de la corte pudieran contemplar el ajetreo de la ciudad sin ser vistas.

 
Tomamos por el camino unas deliciosas Pakorees, verduras rebozadas exquisitas y unas Kachoras muy picantes.
Pedimos a nuestro conductor que nos lleve a alguna fábrica de textil, porque queremos comprar algunas colchas y pashminas, que adquirimos después de una ardua negociación. Son de gran calidad.
Descansamos una hora en el hotel, reponemos fuerzas y terminamos el día en el fuerte de NAHARGARH o fuerte del Tigre, a 9 km de Jaipur.
El palacio fue construido para 9 reinas y se encuentra deteriorado y abandonado, pero tiene mucho encanto y romanticismo.

 
Su laberinto de terrazas, patios y habitaciones están decorados bellamente. Y paseamos rodeados de monos que juegan en las alturas.

 
La puesta de sol desde el restaurante del fuerte merece la pena. Por 50 rs que pagas para acceder puedes tomar un chai, agua o refresco, con increibles vistas de la caotica ciudad, envueltos en el silencio de la lejanía y la luz del atardecer.
La cena la tomamos en el The Royal Treat amenizada con danzas tradicionales, termina con un intento de baile rajastaní por nuestra parte, pero no creo que el resultado sea muy exitoso.
 DÍA 12: CAMINO DE AGRA ( GALTA y ABBANERI)

El día no podía empezar mejor: salimos con nuestras mochilas camino de recepción, cogemos el ascensor y ADIOS!!! se nos fue la luz. Pasamos unos minutos de tensión, llamamos con la campana, gritamos un poco: HELP, PLEASE!!! y pronto nos vienen a rescatar. Abren las puertas y estamos a mitad de un piso, dos empleados del hotel me agarran del asa de la mochila que llevo colgada y me enganchan y arrastran por el suelo. Madre mía, que mal rato...
Pero pronto el día se va arreglando con una de las visitas más bonitas de todo el viaje: el templo de GALTA.
Nos recibe el Monkeyman y nos presenta a sus amigos los monos. Estábamos ansiosos por conocerlos pues llevábamos todo el verano viendo el documentasl MONOS LADRONES, nos sabíamos hasta sus nombres.


 

 
No son tan agresivos como los del Templo de Lopburi que vimos en Tailandia. Compramos unos cacahuetes y nos los cogen con sus manitas, delicada y cuidadosamente. Es verdad que se nota que están alimentados, no como en la época de la sequía que como habíamos visto en la tele, se dedican a saquear y robar en casas y mercados.



 
Por lo visto, por la mañana temprano descargan cantidades ingentes de comida y cuando llegamos estaban todos reposando y echando la siesta para una buena digestión.
El templo es muy bonito, una cabeza de vaca vierte agua de un manantial con poderes curativos, y la gente se baña en sus estanques y nos rodean con interés.

 
Nos hacemos unas fotos con el Monkeyman y miles con los monos y nos da su dirección para que le escribamos.
Nos despedimos y nos vamos a un singular lugar: ABBANERI.
Se trata de un pozo escalonado, con formas geométricas y un templo que servía para que la familia real celebrara banquetes cuando no estaba hundido bajo sus aguas.

 
Nuestro último alto en el camino antes de llegar a Agra es FATEHPUR SIKRI ya en la región de UTTAR PRADESH...
Puedes leer el principio del viaje en la entrada Delhi y Rajastán.
El relato del viaje termina en Agra, Varanasi y Delhi, donde podrás ver como acabó nuestra aventura.

Diseño web por Hazhistoria